Las disidencias entre un sector del radicalismo y el actual gobierno encabezado por el PRO, son cada vez más notorias, pero el lanzamiento del Movimiento del Pensamiento Alfonsinista en Buenos Aires, marca un primer paso de la militancia y la dirigencia radical para avanzar en una alternativa que, no pocos, observan como una ruptura para recuperar los valores tradicionales del centenario partido y aplicarlos en las políticas de Estado.

En el lanzamiento del Movimiento de Pensamiento Alfonsinista, que tuvo lugar en el mitico Bar “Lalín” de Buenos Aires, hubo tonada tucumana. Justamente en el acto encabezado por Ricardo Alfonsín, estuvieron el legislador Raúl Albarracín y el edil alberdiano Adolfo Chavero, representantes tucumamos del Movimiento Boina Blanca.
Los referentes de ese espacio liderado en la provincia por el legislador Ariel García, fueron consecuentes con las últimas expresiones de crítica a la actual gestión de Gobierno, en donde el PRO actúa casi sin consultar a sus aliados de la coalición Cambiemos. En sendos encuentros llevados a cabo en el norte del país, se puso en discusión el rol que debe tener el radicalismo dentro de la actual gestión de Gobierno.
Uno de esos cónclaves se hizo en nuestra provincia, con la organización del Movimiento Boina Blanca y la presencia de Luis “Changui” Cáceres.
En el último encuentro realizado en la provincia de Salta, Ricardo Alfonsín ya había anticipado el lanzamiento del Movimiento de Pensamiento Alfonsinista, al que muchos referentes de ese centenario partido observan como una especie de rompimiento con el PRO.
El espacio corresponde a la provincia de Buenos Aires, pero también contó con la presencia de referentes del interior, como en el caso de los Boina Blanca tucumanos.
La cena en el restaurante Lalín fue el marco elegido por el ex candidato a presidente para encontrarse con más de 400 dirigentes y referentes de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires y algunos del interior del país. Los organizadores del acto adelantaron que próximamente realizarán otra similar actividad con el fin de hacer un lanzamiento a nivel nacional, que no sólo incluirá dirigentes sino también militantes de todo el país. En su discurso Alfonsín sostuvo que “nunca el radicalismo, ni siquiera con las propias gestiones radicales, había sido tan acrítico con un gobierno, como lo es con el PRO”. El dirigente radical pidió “llamar a las cosas por su nombre” recordó que “el país no lo gobierna Cambiemos –lo dijo el propio Macri- y menos el radicalismo; lo gobierna el PRO”. Alfonsín fue crítico con la conducción de la UCR ya que “hizo todo lo contrario a lo que prometió que iba a hacer antes de conformar Cambiemos y acompañó decisiones equivocadas del PRO y no aprovechó los recursos partidarios para evitar errores o tratar de influir en el rumbo de la gestión”. “Estos comportamientos los termina sufriendo la sociedad”, señaló Alfonsín y puso como ejemplo “la indiferencia con la que la UCR asistió a la creciente penetración de las corporaciones económicas en la maquinaria estatal”. Alfonsín aclaró que “no le reprocho nada al Pro, ya que ellos creen en la idea de que lo que es buenopara las corporaciones, es necesariamente bueno para el país. Pero los radicales, no pensamos así. Sin embargo callamos”.“Si el partido no hubiera callado, seguramente muchos problemas – inflación, baja de actividad económica, aumento de los déficits fiscal y comercial, altos niveles de pobreza y desempleo podrían haberse evitado. Pero eso no ha ocurrido, incluso algunas cosas han empeorado”, sostuvo Alfonsín.También el ex diputado dirigió un párrafo a quienes consideran que su discurso era funcional al kirchnerismo y sostuvo: “Nos decían que nuestras críticas eran funcionales al regreso del populismo. EN realidad los errores y el seguidismo son funcionales al regreso del populismo. Parece mentira que no lo adviertan”.Finalmente Alfonsín sostuvo que el Espacio de Pensamiento Alfonsinista debía proponerse, “una militancia intensa e imparable, por aire mar y tierra”. Alfonsín instó a los dirigentes presentes a “darse una organización que permita ser eficaces en la acción, con el fin de traducir nuestro ideario en programas, iniciativas y propuestas, y ser promotores del dialogo y los acuerdos entre las fuerzas políticas”. También pidió “apoyar a la Convención Nacional de la UCR, militar en la sociedad civil, ferarquizar los distritos como terrenos de operaciones para la difusión de una radicalismo diferente”.
“En definitiva –dijo- organizarnos para funcionar como un verdadero comité nacional paralelo o alternativo, pero muchos más ajustado a la razón del ser del partido”.

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