El Más Grande volvió a darle otro duro cachetazo a Boca, le ganó 2-0 con los golazos de Gonzalo Martínez e Ignacio Scocco y le demostró quién manda. ¡Llora La Boca, La Boca llora!

El Millonario fue muy superior en el primer tiempo y se puso en ventaja con un golazo del Pity, y cuando la pasaba mal en el complemento apareció el recién ingresado Scocco para liquidar el partido.

Esta vez no hubo estrategia de “jugar mal a propósito” antes para despistar al rival. Lo que se vio en la semana, ante Independiente y por Copa Libertadores, es lo que tiene y hace River. Así juega. Y en la Bombonera lo demostró ganándole 2-0 a Boca un nuevo Superclásico.

El Millonario fue más en los 90 minutos, aunque tuvo un bajón lógico y sacó mejor provecho del mal arbitraje de Mauro Vigliano.

El primer tiempo fue enteramente de la visita. Presión, posesión, juego. Aunque con pocas situaciones claras de peligro, pero igual le alcanzó para abrir el marcador a los catorce minutos con un zurdazo cruzado de volea del Pity Martínez.

El enganche era la manija de los dirigidos por Marcelo Gallardo, pero tuvo que salir lesionado a los pocos minutos luego de un cruce desde atrás de Wilmar Barrios.

El Xeneize fue una sombra en esa etapa. El mediocampo no podía sostener la pelota y Carlos Tevez no estaba fino.

En la segunda etapa, los hombres de Guillermo Barros Schelotto se acomodaron mejor y tuvieron situaciones para llegar al empate, pero fueron perjudicados por Vigliano, quien no cobró dos penales para el Xeneize pese al reclamo de todo el estadio.

Pero a los 24 apareció Ignacio Scocco para fulminar a Agustín Rossi y silenciar a la Bombonera. Y si Vigliano hubiese estado enchufado, la diferencia pudo haber sido mayor de haber cobrado otro penal, esta vez sobre Scocco.

fuente. sinmordaza

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