Un preocupante hecho de violencia escolar tuvo lugar en las últimas horas en una institución educativa de Banda del Río Salí. Un padre denunció que hijo resultó con heridas de consideración en su rostro luego de que un compañero de curso utilizara un desodorante y un encendedor para generar una llamarada, simulando un “lanzallamas” casero.
Francisco Risso, padre del adolescente agredido, hizo público el caso a través de las redes sociales, donde compartió imágenes del joven con curaciones en su cara. Según el relato del progenitor, el incidente ocurrió el pasado jueves cuando el agresor, de aproximadamente 16 o 17 años, “jugaba” con estos elementos inflamables dentro de la institución, provocando una llamarada que impactó directamente en la integridad física de su hijo.
Más allá de la agresión física, el malestar de la familia radica en la respuesta de las autoridades escolares. Risso denunció que la institución no informó debidamente a los padres del agresor sobre la gravedad de lo sucedido. “La mamá no sabía nada de lo que hizo este joven con mi hijo. Solo lo hacen firmar un papel y lo mandan a la casa como si nada”, expresó indignado en su descargo.
El padre de la víctima calificó al agresor como un joven “problemático” y advirtió que, de repetirse una situación similar, procederá a realizar la denuncia penal correspondiente contra los padres del menor por falta de control y responsabilidad parental



