El papa Francisco realizará su segunda gira sudamericana entre el 15 y el 21 de enero de este año, donde visitará Chile y Perú, sin pasar por Argentina.

En su visita a Chile, estará en la capital Santiago, en el norte -en Iquique- y brindará una misa en Temuco, al sur del país trasandino. Allí, rezará con mapuches chilenos, en el marco de la llamada Misa por el Progreso de los Pueblos, de la que participarán unos 300 sacerdotes, 20 seminaristas y un coro de 122 músicos, según detallan los medios de comunicación chilenos.

A las 10:30 horas del 17 de enero se iniciará la liturgia papal donde se desarrollará una “rogativa mapuche”, destacando los aspectos culturales de la región y con la participación de 23 mapuches de diversas comunidades, quienes se ubicarán frente al altar “para ofrecer sus plegarias”, según informó el padre Patricio Trujillo, encargado de la ceremonia religiosa.

El tema mapuche estará presente y cobrará relevancia luego de los episodios vividos con esas comunidades en Argentina, durante 2017. Este asunto ya tensó el vínculo del gobierno nacional de Mauricio Macri con las organizaciones que irán hasta el país trasandino de la mano de Juan Grabois, el dirigente preferido del Pontífice en ese sector.

A esa misa, precisamente, asistirán miles de argentinos, lo que ya permite prever complicaciones en los pasos limítrofes (con el paso de entre 300 y 400 autos por hora durante esos días), tarea para la que trabajan mancomunadamente los ministerios del Interior y las Aduanas tanto de Argentina como de Chile. Entre los que pasen por los pasos limítrofes se harán notar los micros de una nutrida delegación de militantes y dirigentes de las organizaciones sociales argentinas.

Allí se destacará el grupo conocido como el “Tridente de San Cayetano”, denominado así por sus multitudinarias procesiones de los días 7 de agosto, desde la Basílica del patrono de trabajo a Plaza de Mayo, y lo conforman la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie (BdP) y la Corriente Clasista y Combativa (CCC).

Para eso, estos grupos fletarán 15 colectivos o micros con más de 500 hombres y mujeres que llegarán el día 15 a la misa del Papa en Temuco. Allí se podrá ver a dirigentes políticos como Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Esteban “Gringo” Castro -dirigente barrial de Moreno y secretario general de la CTEP, Rubén Portas -dirigente tucumano de la mesa nacional de la CCC- y Gildo Onorato, del Movimiento Evita, entre otros.

Entre esos referentes sociales despunta el rol de Juan Grabois, de la CTEP, dirigente cercano a Francisco, quien viajara unos días antes a Chile. De hecho, Grabois fue quien desde su MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos) invitó a las otras organizaciones a asistir a la cita papal y se convirtió en el motorizador de la movida social hacia Chile.

Todos esos dirigentes -más uno de los ausentes al viaje a Chile como Juan Carlos Alderete, líder máximo de la Corriente Clasista y Combativa- son quienes se sientan habitualmente con la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, para discutir acerca de los planes sociales y ante quien vienen reclamando por la implementación de la emergencia alimentaria en el país.

Estos grupos se aprestan para discutir, ya en el mes de febrero, los montos y el alcance de los planes: estos están atados a la suma del salario mínimo, vital y móvil, lo que el calendario del Consejo del Salario prevé para abril aproximadamente.

Tal vez para ir afilando esta discusión, los 15 micros que despacharán los organizaciones sociales, rumbearán luego de la misa hacia el Sur argentino para una asamblea de un par de días, en los alrededores de San Martín de los Andes, joya turística de la provincia de Neuquén.

A esa altura, el Papa estará ya en Perú, para pasar por Lima (su capital), Puerto Maldonado (en la selva sur) y en Trujillo, en la costa norte peruana. Así, Buenos Aires sigue quedando lejos de la agenda papal, y la administración de Macri fuera del radar amigable del máximo prelado de la Iglesia.

fuente: clarín

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