caruso-lombardi.png

La llaman “Copa Sergio Tomás Massa”. Medio en broma, medio en serio, algunos dirigentes de la Primera Nacional rebautizaron al torneo, diseñado contra reloj y que dará (por ahora) dos ascensos a la Liga Profesional. Todos juegan: los 32 equipos tienen chances de subir. Pero a juzgar por las actuaciones arbitrales de las primeras tres fechas, algunos equipos juegan más. Los apuntados son Tigre, Barracas Central (el feudo de los Tapia), Defensores de Belgrano, Deportivo Riestra y Mitre (Santiago del Estero).

Evidente favoritismo

Las imágenes del sábado en el estadio Claudio Tapia se viralizaron en tiempo récord. En medio de la pandemia, hubo piñas, insultos, escaramuzas, dos expulsados, un entrenador (Ricardo Caruso Lombardi) enajenado contra la AFA, un vestuario (el visitante) destrozado, y una doble investigación porteña: una de la subsecretaría de Seguridad, a cargo de Juan Pablo Sassano. Otra, de la Fiscalía en lo Contravencional y de Faltas número 35, a cargo de Celsa Victoria Ramírez. Además, el tribunal de Disciplina de la AFA esperaba recibir ayer el informe del árbitro del partido, Nelson Sosa, para definir las actuaciones a futuro.

Errores llamativos

A Belgrano de Córdoba, sin embargo, le preocupan mucho más imágenes como las del final con Barracas que los errores arbitrales. “Estamos profundamente preocupados por lo que pasó. No nos podemos recuperar anímicamente. Queremos que todos se animen a plantear los problemas que tengan y que los organismos relacionados con la Justicia Deportiva y Ordinaria funcionen”, pide Jorge Franceschi, presidente del club cordobés.

Y agrega: “En muchas canchas se repite que nadie cumple con los protocolos. Necesitamos que estas cuestiones funcionen. Me parece muy extraño que no haya actuado de oficio el tribunal de Disciplina de la AFA ante la invasión del campo, los hechos de violencia y la destrucción de los protocolos de seguridad y sanidad”. Por último, Franceschi reclama: “Lo que pasó es público y notorio. Pido que Belgrano no pase de víctima a victimario. Y que haya justicia tanto en la fiscalía contravencional como en el tribunal de Disciplina de la AFA”.

 

Tapia, la cara más visible de Barracas Central, líder de la Zona A Reválida de la Primera Nacional
Tapia, la cara más visible de Barracas Central, líder de la Zona A Reválida de la Primera Nacional Fuente: Archivo – Crédito: Ronaldo Schemidt.

“Impecable” para la AFA

Más allá del revuelo mediático luego de ese partido, que el ‘Guapo’ terminó ganando por 1-0 con un gol sobre la hora (las imágenes de la televisión demuestran que fue lícito), en la AFA elogian la tarea del árbitro Nelson Sosa. “Jugó un partido impecable. Si alguien fuera objetivo, deberían felicitalo”, dicen en el edificio de la calle Viamonte, allí donde ahora no entra casi nadie y donde hubo un cambio en la guardia pretoriana del “Comandante” Chiqui Tapia: entró Maximiliano Levy (presidente de Almirante Brown). El hombre fuerte de ‘La Fragata’ desarrolló una nueva actividad durante la pandemia: servir café. Mal no le va. Si bien creyó que tenía ganado el ascenso a la Primera Nacional como campeón del Apertura de la B Metropolitana, lo obligaron a jugar. El último fin de semana, el árbitro Cristian Benítez le anuló dos goles a Justo José de Urquiza y le dio un penal discutible al ‘Mirasol’, que se impuso 3-1 de visitante.

San Martín lo anticipó

“Ahora se sorprenden los equipos porque los perjudican. ¿De qué se pueden sorprender? A nosotros nos han quitado 44 puntos y hasta los goles convertidos para conseguir lo que quieren”, protesta Roberto Sagra, presidente de San Martín, de Tucumán, en alusión al armado del torneo, que puso en igualdad de condiciones a su equipo, el mejor de su zona en la temporada cancelada en marzo por la pandemia del coronavirus, que a Villa Dálmine, equipo al que le llevaba 18 puntos.

 

Los incidentes y la reacción de Caruso Lombardi

 

 

 

Marcelo Achile concentra tres cargos: preside de Defensores de Belgrano y la Primera Nacional, pero además es vicepresidente de la AFA. Hombre de fluida relación con Tapia, confía en los hombres de negro: “Creo que en la Primera Nacional hay buen nivel de árbitros, y si alguien se equivoca lo tendrá que corregir”, asegura. El fin de semana, su club y Sarmiento de Junín fueron noticia porque postergaron su partido por problemas con el sistema lumínico en el estadio Eva Perón.

“Las designaciones arbitrales son de Federico Beligoy, el director. Pero desde tiempos inmemoriales que ciertas cosas se consensúan”, recuerda una fuente que tiene miles de idas y vueltas por los pasillos de Viamonte. Y agrega: “Me da la sensación que después de lo que pasó el último fin de semana, ahora se cuidaron más a la hora de seleccionar a los árbitros para los partidos. No aceptaron pedidos ni llamados”. Sin embargo, lejos de ser parado, Sosa (el árbitro de Barracas-Belgrano que, según los cordobeses, “inclinó” la cancha en favor del equipo de los Tapia) dirigirá Sarmiento vs. San Martín, de Tucumán. “Eso tiene que ver con el corporativismo arbitral. Si un réferi se manda una macana, no lo paran a la fecha siguiente, sino a la otra. Para no quemarlo”, explica una fuente arbitral, fuera de micrófono.

Cobrándose una vieja deuda

En la AFA tampoco pasa desapercibido que uno de los máximos responsables de la polémica en Barracas haya sido Ricardo Caruso Lombardi, entrenador de Belgrano. Los memoriosos recuerdan que el histriónico DT discutió con Tapia por el manejo del sindicato de entrenadores. Caruso fue hasta la Justicia, que era lo que el presidente de la AFA no quería. Luego hubo críticas públicas de parte del DT hacia la conducción del fútbol. Y la semana pasada, un pedido: que dirigiera un árbitro de primera. La AFA le respondió con la designación de Sosa, un árbitro que venía precedido de un antecedente polémico: había expulsado a dos jugadores de Douglas Haig, de Pergamino, en el partido frente a Güemes, de Santiago del Estero, por el Federal A. El máximo referente del fútbol santiagueño en Buenos Aires es Pablo Toviggino, secretario ejecutivo de la AFA y mano derecha de Claudio Tapia. En diciembre de 2016, el “Comandante” lo nombró vicepresidente de Barracas Central. Fue una jugada política de Tapia para poder integrar a su hombre de confianza en el organigrama de la AFA que se aprobaría en marzo de 2017.

Si bien hace tiempo que el grupo de WhatsApp de la categoría está muerto, el fin de semana se hizo pública allí la renuncia de Sergio Villella (Belgrano) a la vicepresidencia de la categoría. Y los hechos en el coliseo barraqueño catalizaron varios llamados entre dirigentes de clubes que hasta no hace mucho ni se hablaban. O apenas se dirigían discursos protocolares. La Primera Nacional empieza a doblarse. Nadie se atreve a asegurar si se quebrará.

 

Fuente: lanacion

Comments

Comentarios