La Justicia Federal condenó a cinco años y seis meses de prisión a un taxista tucumano acusado de haber organizado y monitoreado el transporte de más de nueve kilos de cocaína de alta pureza desde Salta hacia Tucumán, en una maniobra que quedó al descubierto tras un operativo de Gendarmería Nacional en el puesto de control de El Naranjo, en Rosario de la Frontera.
La sentencia recayó sobre Álvaro Facundo Luján, señalado por el Ministerio Público Fiscal como el responsable de coordinar la logística del traslado y actuar como “puntero” durante el viaje realizado en mayo de 2025.
Hace casi un año
La investigación se inició el 20 de mayo del año pasado, cuando efectivos de Gendarmería interceptaron una camioneta Toyota Hilux que circulaba desde la localidad salteña de San Luis hacia Tucumán. Durante la inspección inicial, los uniformados detectaron irregularidades en el vehículo, especialmente en tornillos de las ruedas que evidenciaban manipulaciones recientes.
Ante las sospechas, los gendarmes realizaron una requisa más exhaustiva utilizando un escáner, lo que permitió detectar paquetes rectangulares ocultos dentro de las ruedas trasera izquierda y delantera derecha.
Diez paquetes sujetos con planchuelas
Con autorización de la Fiscalía Federal de Salta, los efectivos desmontaron los neumáticos y hallaron diez paquetes sujetos mediante planchuelas de hierro soldadas y atornilladas a las llantas. Nueve de ellos estaban ocultos en una rueda y el restante en la otra.
Según las pericias, la droga secuestrada alcanzó un peso total de 9,466 kilogramos de cocaína con un grado de pureza cercano al 90%, cantidad suficiente para producir más de 75.000 dosis.
En el lugar fue detenido Delmiro Prado, conductor de la camioneta, quien posteriormente reconoció que no había actuado solo. En julio del año pasado fue condenado a cuatro años de prisión efectiva como coautor del delito de transporte de estupefacientes y aceptó colaborar con la investigación.
A partir de los datos aportados por Prado, la fiscal federal subrogante Paula Gallo identificó a Luján como el segundo implicado en la maniobra y logró reconstruir el esquema utilizado para concretar el traslado de la droga.
Hasta las manos Luján
De acuerdo con la acusación fiscal, Luján fue quien contactó al transportista, le facilitó la camioneta y realizó junto a él un viaje previo de reconocimiento el 30 de abril de 2025. Luego, el 17 de mayo, Prado regresó a Salta para ejecutar el plan y permaneció alojado en una vivienda de San Luis hasta ultimar detalles del operativo.
Dos días después emprendió el regreso hacia Tucumán con la cocaína escondida en los neumáticos, mientras Luján avanzaba en simultáneo en un Fiat Palio actuando como “coche puntero”, con la función de advertir posibles controles o contingencias sobre la ruta.
Sin embargo, el plan se frustró cuando Prado fue interceptado por Gendarmería en El Naranjo.
Las pericias realizadas sobre el teléfono celular del conductor permitieron establecer que ambos permanecieron en contacto constante durante el recorrido. Según la investigación, Luján enviaba mensajes solicitando la ubicación exacta de Prado y luego eliminaba los chats para no dejar rastros. Aun así, en el dispositivo del transportista quedaron almacenadas las conversaciones y datos de geolocalización que permitieron reconstruir el itinerario completo.
Los investigadores también detectaron siete llamadas realizadas por Luján en el tramo final del viaje, aunque ninguna llegó a concretarse porque Prado ya había sido detenido en el puesto de control.
Intento de huir
Tras el fracaso de la maniobra, Luján dio de baja su línea telefónica y comenzó a utilizar otra registrada a nombre de terceros. No obstante, la fiscalía logró vincularlo mediante el análisis de antenas telefónicas, imágenes de cámaras de seguridad y dos infracciones de tránsito cometidas con su Fiat Palio los días 17 y 18 de mayo en inmediaciones de San Luis, coincidiendo con los movimientos del cargamento.
Cinco meses más tarde, los investigadores localizaron el domicilio del sospechoso en San Miguel de Tucumán y montaron una vigilancia en la zona. El 30 de octubre de 2025 realizaron un allanamiento, pero Luján no se encontraba en la vivienda. Durante el procedimiento, un Fiat Palio se acercó al lugar y, al advertir la presencia policial, escapó rápidamente. Aunque los gendarmes iniciaron una persecución, no lograron detenerlo.
A raíz de ello se emitió un pedido de captura nacional e internacional.
Finalmente, el 3 de noviembre fue arrestado cuando intentaba cruzar hacia Brasil por el paso fronterizo de Paso de los Libres, en Corrientes. Según reconstruyó la fiscalía, el acusado se ubicó en una fila equivocada durante el trámite migratorio y, al ser derivado a otra ventanilla por personal de Migraciones, surgió el alerta por captura vigente.
Juicio oral
Hace pocos días se desarrolló el juicio oral en su contra ante el Tribunal Oral Federal N°1 de Salta. Durante las audiencias, la fiscal Gallo y la auxiliar Vanina Pedrana expusieron las pruebas reunidas y sostuvieron que Luján fue quien organizó y supervisó toda la maniobra de transporte de la droga.
Además, las representantes del Ministerio Público recordaron que el acusado ya había sido condenado en septiembre de 2022 a tres años de prisión condicional mediante un juicio abreviado por amenazas agravadas y lesiones graves. Por ese motivo solicitaron la unificación de penas y requirieron una condena de cinco años y seis meses de prisión efectiva.
Condenado
La jueza Gabriela Elisa Catalano coincidió con la postura fiscal y condenó al taxista tucumano. “Aquí no sólo hay indicios. Las cámaras, el recorrido de ambos implicados, indicios convergentes, estamos ante una prueba directa de responsabilidad”, sostuvo la magistrada al fundamentar el fallo.
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