La muerte de Silvana Moira Molina, de 28 años, profundizó la conmoción en Colombres y en distintas localidades del este tucumano luego del grave siniestro vial ocurrido el martes pasado sobre avenida San Martín.
La mujer permanecía internada en estado crítico tras sufrir un severo traumatismo encéfalo craneano y finalmente falleció en las últimas horas, mientras que su hija de 12 años continúa internada en delicado estado de salud en el Hospital del Este Eva Perón.
En una motocicleta de 110 cc
El trágico episodio se registró alrededor de las 14 frente al Colegio San Nicolás, cuando la joven circulaba en una motocicleta de 110 centímetros cúbicos junto a la menor.
De acuerdo con la información incorporada a la investigación, Molina transitaba por avenida San Martín y, en circunstancias que forman parte del expediente judicial, intentó realizar una maniobra de sobrepaso a un camión de gran porte con acoplado. En ese momento advirtió que por el carril contrario avanzaba un automóvil de frente.
Según la reconstrucción preliminar, al intentar regresar de manera inmediata a su carril original para evitar la colisión, el manubrio de la motocicleta impactó contra una de las ruedas del acoplado. Esa situación provocó que la conductora perdiera el control del rodado y terminara cayendo junto a su hija debajo de la estructura del vehículo de carga.
Las dos víctimas fueron asistidas en el lugar por equipos del servicio de emergencias 107 y trasladadas de urgencia a centros asistenciales.
Politraumatismos y un traumatismo encéfalo craneano
Silvana Molina ingresó con un cuadro extremadamente delicado, presentando politraumatismos severos y un traumatismo encéfalo craneano grave. Pese a los esfuerzos realizados por los profesionales médicos que la asistieron en terapia intensiva, las lesiones sufridas resultaron irreversibles y finalmente se confirmó su fallecimiento.
La noticia provocó un fuerte impacto entre familiares, allegados y vecinos de Colombres, donde la consternación se transformó rápidamente en una cadena de solidaridad y apoyo hacia la hija de la víctima.
Mientras tanto, la niña de 12 años permanece internada en los sectores de alta complejidad del Hospital del Este bajo estricto monitoreo médico y en estado considerado crítico.
Tras conocerse la muerte de la joven madre, familiares, amigos y vecinos iniciaron una masiva cadena de oración con la esperanza de una evolución favorable de la menor, que continúa luchando por su vida.


