Letras de Fuego / Entrevista / Por Manuel Ernesto Rivas*. La docente y escritora tucumana María Lilia de la Rosa comparte su experiencia en talleres, la publicación de una antología y anticipa su primer libro individual.
Manuel Ernesto Rivas (MER): —¿Qué sensaciones te deja este año que culmina?
María Lilia de la Rosa (MLR): —Este año se va de las manos entre luces y sombras y a mí me queda la emoción de comenzar a cumplir mis sueños. Lo que siempre esperé año tras año, se va gestando y yo asisto asombrada a mi transitar por las letras. Durante toda mi vida dediqué con intensidad mi tiempo a la Docencia y una vez jubilada, puedo disponer de mi tiempo para desarrollar mi escritura. Por eso, este año que termina marca un sello importante en mi vida.
MER: —¿Cuáles fueron las experiencias en los diversos encuentros literarios?
MLR: —Asistí a varios encuentros literarios y pude aprender de todos los escritores que presentaban con orgullo sus creaciones. Además, el hecho de poder leer mis cuentos en estos eventos, es gratificante para mí. Al ser escuchada y valorada, me da la pauta que debo seguir escribiendo.
MER: —¿Cómo vives la experiencia de la “Antología Letras de Fuego”?
MLR: —La “Antología Letras de Fuego” reúne las creaciones de mis compañeros de Taller. Vivo la experiencia con emoción y asombro. En diversos encuentros fuimos analizando cuentos y novelas de autores muy interesantes y de allí surgieron motivaciones para escribir. Ahora, al leer los cuentos de mis queridos compañeros no puedo menos que aplaudirlos y felicitar a nuestro guía. A vos, Manuel.
MER: —¿Cuáles son los caminos temáticos y estéticos que te gusta transitar en las letras?
MLR: —Mientras escribo, voy enmascarando mi vida y mis experiencias con las personas que conocí. Me gusta presentar personajes de distinta clase social. A veces con sus vidas vacías, sin sueños. Otras, desesperadas y angustiadas. De pronto, doy un salto hacia el humor. Me gusta también, divertirme mientras escribo y lo hago usando un lenguaje sencillo, sin muchos ornamentos. Lógicamente que lo poético aparece naturalmente. Enfoco temas sociales como la pobreza, el alcoholismo, los prejuicios sociales. Además, no olvido, la problemática de la mujer rozada por la discriminación y la violencia. No busco formular juicios. En todo caso, el lector debe hacer completamientos y si el final feliz surge, se desencadena por las circunstancias.
MER: —¿Cuándo comenzaste a escribir?
MLR: —No sabría decirte desde cuándo. Siempre me gustó escribir desde temprana edad. Para ser sincera, debo contarte que escribía en soledad. Mi bajo perfil no me permitía dar a conocer mis narraciones hasta que, hablando con un amigo escritor, armé coraje y comencé a escribir para otros. Entonces, pude sentir el placer de compartir mi escritura. Había historias, pero faltaba mi voz para imprimir mi sello personal.
MER: —¿Te sirvió la experiencia del Taller Literario?
MLR: —Sí. Debo decirte que los Talleres que hice fueron muy enriquecedores para mi escritura. En un lugar del corazón guardo el recuerdo de mi guía y maestra, mi querida Inés Cortón. Sus cursos fueron imperdibles para mí. Una palabra de ella era algo mágico que me incentivaba para desarrollar mi creatividad. Se lo agradeceré siempre. El Taller Repentista que dirige Inés junto al escritor Gustavo Díaz Arias, son la clave para ejercitar la narrativa todos los días. También fue muy importante la Clínica literaria que hice con la siempre recordada escritora María Belén Aguirre. No me olvido nombrar al Espacio de Epicuro, que dirige el escritor Miguel Ángel Figueroa, muy enriquecedor con sus prácticas de lectura y escritura. Recientemente, el Taller Letras de Fuego que vos dirigís, me brinda propuestas mágicas que me encantan. Como broche de oro surgió una Antología. Tu tarea fue hacernos redescubrir el placer por la lectura, relegada por la Televisión y por Internet. Siento que se puede aprender a narrar, un verdadero arte. Yo creo que, en estos talleres literarios, escritores y los que no lo son todavía, pueden ensayar a componer, una tarea intensa.
MER: —¿Cuál es la Feria o el Encuentro Literario que más te impactó? ¿Por qué?
MLR: —Asistí a muchos Encuentros, pero el que no olvido, fue el Encuentro Nacional de Poetas de sol de Las Talitas, que organizaste. Ese día, cuando llegué como invitada, me asombré por la sencillez del lugar, pero cuando entré, me encontré con el mundo luminoso de escritores notables como mi guía y maestra literaria, la escritora Inés Cortón y el escritor Daniel Posse. Hermoso fue escuchar a tantos amigos que conozco.
MER: —¿Cómo pueden lograr más visibilidad los escritores de la región?
MLR: —Los escritores de la región pueden lograr más visibilidad por la acción conjunta de entidades preocupadas en hacer florecer la literatura. La apertura que hacen los gestores culturales es muy reconocida y un gran ejemplo sos vos, que promocionas a todos los escritores de la región. En lo particular, es necesario participar de todas las posibilidades que nos brinda Internet.
MER: —¿Qué cosas te conmueven?
MLR: —Me conmueve la guerra en el mundo que desata el hambre, la pobreza, la orfandad. Me conmueve la gente que duerme en las calles por no tener un techo donde cobijarse. Me conmueve la solidaridad de quienes dan su vida por los demás. Me conmueven también la lluvia y las noches estrelladas. Las palabras de un amigo. La risa de mis nietos.
MER: —Si tuvieras que pedir un deseo ¿Cuál sería?
MLR: —Mi deseo sería algo utópico, pero porque no expresarlo si es el deseo de la mayoría que siente el dolor de los que les falta todo, las necesidades insatisfechas, la injusticia. Mi deseo es que no haya diferencias sociales y que el que más tiene, no se olvide de los que sufren.
MER: —¿En qué proyectos trabajas?
MLR: —Estoy trabajando en la revisión de mi libro de cuentos próximo a editarse en el mes de marzo y espero llegar al corazón de mis lectores. No quedarme en la fachada de lo externo sino ir más lejos, ser comprendida y aceptada.
MER: —¿Qué consejos les darías a quienes están comenzando con la escritura?
MLR: —Les diría que la hoja en blanco espera paciente, siempre espera. Es como la tierra fértil que hace brotar semillas en palabras. Que escriban como si fueran a armar un mosaico donde cada pieza es imprescindible y si falta alguna, es el lector quien debe encontrarla. Les diría que huyan de los arquetipos para encontrar una historia que no esté delimitada. Al elegir una palabra en lugar de la otra interviene la inspiración, pero también los conocimientos que uno va adquiriendo a través de las lecturas. Que escriban con optimismo, pero sobre todo con libertad.
Datos biográficos de la entrevistada
María Lilia de la Rosa nació en Tucumán, donde reside. Desde temprana edad le interesó la escritura. Profesora en Letras UNT. Ejerció la docencia en escuelas públicas secundarias y terciarias. También enseñó en establecimientos privados. Organizó diversos talleres literarios en donde incentivaba a sus alumnos a desarrollar su creatividad.

Realizó diversos Cursos con la escritora Inés Cortón sobre narrativa.
Participó en Clínicas Literarias con la escritora María Belén Aguirre.
Es colaboradora del Taller Repentista que dirigen la escritora Inés Cortón y el escritor Gustavo Díaz Arias.
Integró el Espacio de Epicuro que dirige Miguel Ángel Figueroa.
Participó en el Taller Letras de Fuego que dirige el escritor Manuel Rivas.
Participó en el Mundial de Escritura que dirige Santiago Llach.
Obtuvo el primer premio junto con la escritora María Cristina Guerrero en el concurso de cuentos del Taller Repentista en el año 2024.
Participó de la Antología Letras de Fuego, próxima a presentarse.

