La guerra entre los Funes y los Camino se profundiza: desde la cárcel y en su cuenta de Facebook, “Lamparita” Funes avisó que vengará el crimen de un hermano que “no andaba en nada”. “Esto va a terminar cuando los mate a todos”, avisó.

La disputa territorial entre las dos bandas narco que se disputan el poder en Rosario tras la caída de Los Monos se violenta cada día a sangre y fuego. Los Funes y los Camino se cuentan los muertos y prometen más y más crímenes, más y más venganzas.

El pasado domingo, el asesinato de Ulises Funes, integrante de la familia que está enfrentada a la de Alexis Camino, hijo del ex barra de Newell’s asesinado en 2010, envalentonó a dos de sus líderes, que prometieron a través de sus redes sociales que van a dejar “filas de muertos”.

Lautaro “Lamparita” Funes, detenido en la cárcel de Piñero acusado de cometer 14 delitos entre diciembre de 2015 y mayo del año pasado, escribió en su cuenta de Facebook: “Se piensan que me quebraron matando a mi hermano. Saben que tengo ganas de salir a matar, que tengo más que antes. No saben que la guerra no terminó. La guerra va a terminar cuando los mate a todos, hasta la generación más chica. O me matan a mí. Estoy fuerte y de pie. Este año me voy y a ustedes les falta más. Hermano, sabés que a tu muerte la voy a vengar y después que pague como tenga que pagar, no me importa, pero me la van a pagar. Siempre te voy a recordar, gordito”.

Es llamativo el acceso y uso libre de las redes sociales de este delincuente, acusado por los delitos de robo calificado, abuso de arma, amenazas, portación ilegítima de arma de fuego, lesiones, asociación ilícita y dos homicidios, uno consumado y otro en grado de tentativa.

Pero no es el único. Alan, otro de los presuntos líderes de la banda de los Funes, está prófugo de la Justicia y es sospechado por el homicidio de Eugenio “Pupi” Solano en supuesta venganza por la muerte de su madre.

Cuando ocurrió ese homicidio Alan tenía 17 años, por lo que fue enviado al Instituto de Rehabilitación del Adolescente (IRAR) y luego un juez le dictó la prisión domiciliaria. La última noticia que se supo de él es que celebró el Año Nuevo disparando al aire con una ametralladora. Cuando la policía fue a buscarlo, Funes se había escapado.

Ahora, volvió a mostrarse a través de un posteo de Facebook en el que también promete vengar la muerte de Ulises. “Descansá en paz con la mami. Siempre los voy a llevar en mi corazón. Juro por mi hija que los mato a todos. Uno por uno los voy a matar a estos giles hijos de puta sin sangre, que no les da la nafta para pegarme a mí. Por qué no me vienen a buscar a mí, que me mandan en cana con la yuta, la única forma que tienen para sacarme de la calle porque no les da. Son giles, se la agarraron con vos, que no te metías, trabajabas. Te juro que los voy a matar a todos. Cuídenme siempre, nunca voy a dejar sus nombres morir”, escribió, según consigna el diario Rosario 3. Hoy, Alan Funes sigue prófugo y tiene en su contra una orden de captura internacional.

La ciudad santafesina tuvo un comienzo de 2018 signado por la violencia narco. En solo 48 horas se cometieron siete homicidios. Además, el 1 de enero, Jorge Funes, padre de Alan, fue baleado en la localidad de Alvear.

Los Funes y los Camino, dos clanes familiares conocidos en Rosario hace tiempo, hasta ahora operaban bajo la sombra de “Los Monos”. Ambos quieren controlar el negocio y mantienen una guerra desde hace más de tres años para obtenerlo. Sus enfrentamientos dejaron un saldo de al menos 20 asesinatos.

fuente: infobae

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