Letras de Fuego / Ciclo Escritores Argentinos / Por Norma Beatriz Guraiib*. Compartimos la participación especial de esta escritora tucumana con una temática ancestral muy interesante no sólo para la memoria sino para expandir un sentimiento.
CUANDO ARDEN LAS GUACAS
Dicen los abuelos:
la noche que va del 2 al 3 de mayo no es como las demás.
El cielo se abre, la Chacana se alza en su sitio más alto.
La tierra cambia. Respira distinto.
Entonces, arden las guacas.
No es fuego común.
Son llamas azules, calladas, que brotan del suelo.
Se encienden, se apagan, se mueven.
Marcan lugares antiguos.
Las guacas no son sólo entierros.
Son palabra guardada, fuerza de los antiguos.
Por eso, cuando arden, no muestran riqueza: llaman.
Quien llega con ambición tropieza.
La llama se esconde.
La tierra castiga.
Quien llega con respeto escucha.
El fuego enseña.
Los mayores dicen:
esa noche el cielo y la tierra se tocan.
La memoria despierta.
El pueblo recuerda.
Las guacas llaman.

CUANDO ARDEN LAS GUACAS II
La noche avanza.
El cielo se abre: la Chacana arriba, fija, quieta.
Abajo, la tierra respira.
Un resplandor azul brota.
No suena. No quema.
Se alza, se hunde, se mueve.
Los mayores miran.
El fuego señala: piedras, huecos, raíces.
No riqueza. No oro.
Sólo memoria guardada.
Quien se acerca con deseo tropieza.
La llama se esconde.
El suelo castiga.
El territorio arde.
El aire huele distinto.
La piel siente.
Los ojos saben.
En esa noche, entre el 2 y el 3 de mayo,
el pueblo recuerda.
El cielo y la tierra se tocan.
Las guacas llaman.
La Noche de las Guacas Azules
Dicen los mayores que cada año, cuando la luna se inclina y la Chacana se alza en lo más alto del cielo, la tierra despierta. En la noche que va del 2 al 3 de mayo, los cerros respiran distinto, los ríos callan, y el aire se llena de un olor antiguo.
Entonces, las guacas arden. No con fuego común, sino con llamas azules, silenciosas, que brotan del suelo y señalan los sitios donde los antiguos dejaron su fuerza. Allí no hay oro ni plata: hay palabra, hay memoria, hay espíritu.
Los abuelos dicen que quien se acerca con ambición tropieza, porque la guaca se esconde o castiga. Pero quien llega con respeto escucha. El fuego enseña, la tierra habla, los ancestros responden.
En esa noche, el pueblo se reúne. Los niños miran el cielo, los mayores cuentan la historia, los jóvenes guardan silencio. El territorio se enciende, el cielo se abre, la memoria se levanta.
Así, cada 3 de mayo, las guacas llaman. Y el pueblo de los Pastos recuerda que la riqueza no está en lo que se saca, sino en lo que se honra. Porque las guacas no son tesoros: son la voz de la tierra, la raíz del pueblo, el fuego que nunca muere.
Norma Beatriz Guraiib
*Se puede participar de este ciclo enviando un poema, cuento, microrrelato o relato al WhatsApp 381-4062671, sumado a una mini biografía y una foto tipo retrato.

Las guacas son lugares sagrados de las culturas indígenas andinas, vinculados a la memoria de los antepasados, a los dioses y a la fuerza espiritual de la tierra. No son simples tumbas ni tesoros ocultos: son espacios de conexión entre lo humano y lo divino.
La palabra, su etimológica guaca proviene del quechua wak’a, que significa objeto o lugar sagrados.
La función ancestral, era el sitio donde se guardaba los objetos que se utilizaban en los rituales, se los consideraban parte de su mundo espiritual.
Los pueblos andinos, en su cosmovisión, era la morada de las deidades, los espíritus protectores y la fuerza de la naturaleza.
Hay varios tipos de guacas, las naturales: Montañana, ríos, árboles, o rocas. Las construidas, templos, pirámides, tumbas de piedra o adobe, levantadas para custodiar los objetos sagrados. Y las Funerarias. Las tumbas indígenas, donde se encuentran los restos humanos acompañados por las ofrendas.
Diferencias regionales:
| Región | Sentido principal | Ejemplo |
| Perú (Incas) | Lugares sagrados: templos, cerros, cuevas, objetos de culto | Huaca Pucllana en Lima |
| Colombia | Tumbas indígenas y sitios de poder espiritual | Guacas en Nariño y Cauca |
| Argentina (Valles Calchaquíes) | Tumbas con objetos personales y tesoros funerarios | “Tapados” con armas y adornos de plata y oro |

