La carga de los intereses de las deudas con relación a los salarios (registrados) subió de 9% en 2024 a 25% en la actualidad.
La economía argentina presenta más de una grieta. De la misma manera que en materia de actividad conviven sectores dinámicos (minería, agro, energía) con otros rezagados (industria, comercio, construcción) el consumo también está fragmentado, tanto por tipo de bienes como por regiones. El Gobierno espera una recuperación, pero, y que, en función de los datos, no será pareja.
Distintos factores se conjugaron para explicar la caída en el consumo masivo, según fuentes sectoriales. Al respecto, los salarios vienen perdiendo posiciones frente a la inflación. Los últimos datos oficiales (INDEC) correspondientes a febrero muestran que el ingreso registrado del sector privado cayó 4,1% en la comparación interanual.
Desde julio pasado los aumentos acordados en paritarias no le ganan a la inflación, según datos de Synopsis. Así, entre mediados del 2025 y marzo último las remuneraciones de los trabajadores agrupados en los grandes gremios sufrieron una caída real de 4,6%.
En muchos casos el faltante se cubre mediante la descapitalización de las familias. El Indec informó que en el tercer trimestre del 2025 (ultimo dato disponible) muestran que en Buenos Aires 36% de los hogares usaban sus ahorros para llegar a fin de mes, proporción que supera el 50% en Mendoza.
Tarifas
La suba de las tarifas públicas ha reducido la proporción del ingreso disponible. El consumo de los hogares ha cambiado su composición en los últimos años, según señala Ecolatina. Los servicios esenciales fueron paulatinamente el destino de mayor porción del ingreso de los hogares (gastos que no son divisibles ni dejan de consumirse pese a que aumenten de precio).
A fines de 2023 los hogares destinaban el 22% sus ingresos al pago de servicios esenciales, mientras que a marzo último destinan más del 29%. Puntualmente en este mes, las actualizaciones estacionales de precios de servicios tales como educación impulsaron un crecimiento en la cuota de ingreso de los hogares destinada a estos servicios, aumentando en dos puntos porcentuales respecto a enero (27,3% contra 29,3%).
Un elemento a tener en cuenta es que el ajuste tarifario no se ha completado aún en el área del gran Buenos Aires. Se estima que, pese a los últimos aumentos, en este cordón la tarifas cubren sólo 61% costos, de donde deberían subir más de 60% para lograr equilibrio. El mayor problema se presenta en el transporte ya que el boleto representa apenas 35% de los costos, seguido por gas y electricidad con algo por encima de 70%.
Deudas
Existe además un tercer factor que restringe el dinero que las familias tienen para consumir como consecuencia del mayor endeudamiento y -a diferencia de lo que sucedía históricamente – el aumento en términos reales de los pasivos (porque las tasas de interés superan a la inflación). La carga de los intereses con relación a los salarios (registrados) subió de un mínimo de 9% en 2024 a 25% en la actualidad, según estimaciones privadas.
En lo inmediato, la expectativa oficial es que la baja de la inflación y la reanimación del crédito apunten a dinamizar el consumo. Estimaciones privadas calculan que el índice de precios del mes pasado rondaría el 2,5%, es decir casi un punto menos que el registro de marzo 3,4%). Asimismo, las autoridades están inyectando liquidez y ofreciendo créditos a tasas relativamente bajas a través de la banca oficial.
Desigual
El fuerte crecimiento en bienes durables contrasta con la debilidad en la demanda de productos de consumo masivo, como así también el crecimiento en las ventas en provincias como Neuquén que se diferencian de lo que sucede en el conurbano bonaerense.
Los últimos datos dan muestra de debilidad en el conjunto del consumo promedio. Así, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios calculó en marzo una caída de 1,3% interanual y un decrecimiento desestacionalizado de 0,5% frente a febrero.
Pero se siguen dando fuertes diferencias al comparar los distintos bienes. La consultora Scentia estimó para marzo una caída interanual de 5,1% en los bienes de consumo masivo. De esta forma, registró un primer trimestre de disminuciones en la comparación con los mismos meses del 2025.
En cambio, algunos bienes durables continuaron mostrando un buen desempeño. En marzo, según la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA), el patentamiento de motos registra una suba récord de 54,8% en términos interanuales.
Como consecuencia de las correcciones macroeconómicas del comienzo del actual Gobierno, el consumo masivo se desplomó 16% en 2024, pero las ventas en góndolas mostraron una recuperación parcial de 2% el año pasado.
Meses atrás, con la reaparición del crédito y la mayor oferta, el desempeño en bienes durables fue totalmente distinto.
El año pasado patentamiento autos subió 48% – se alcanzaron más de 612.000 unidades, el mayor registro desde 2018-. Otro tanto sucedió con las motos, con una suba de 34% superando 654.000 unidades, un récord histórico.
Vaca Muerta
En el mundo del consumo también se están dando importantes cambios desde el punto de vista de la distribución regional.
Los datos de la consultora Claves muestran que en el comienzo del año las ventas en supermercados crecieron 32,7% interanual en Neuquén, una provincia favorecida por la revolución energética desatada por la explotación de los recursos no convencionales del yacimiento de Vaca Muerta. En el otro extremo, las ventas mayoristas cayeron 2,6% en la Ciudad de Buenos Aires.
Los cambios en los canales de venta también resultan marcados. Así, mientras el año pasado las ventas en supermercados y en el canal mayoristas cayeron 5% con relación a 2024, el e-comerce tuvo una expansión de 14%.
Fuente: Ambito





