Letras de Fuego / Ciclo Escritores Argentinos / Por Julio Molina*. Compartimos un poema del escritor tucumano Julio Molina referido a los trabajadores, con el estilo y la profundidad que lo caracteriza. Gracias por participar de este ciclo permanente.
Hombre trabajador
Hay en el hombre que trabaja
una forma de silencio que no se nombra.
No es cansancio solamente,
ni la suma de las horas
que se apoyan unas sobre otras
como piedras sin memoria.
Es otra cosa.
Algo que ocurre más hondo,
donde el tiempo deja de ser medida
y se vuelve sustancia.
Ese hombre no avanza:
persiste.
Y en esa persistencia —
casi invisible para el mundo—
se levanta una dignidad sin ruido,
una claridad que no reclama
y, sin embargo,
ilumina.
Sus manos no son sólo manos.
Son la huella de un acuerdo antiguo
entre la necesidad y la esperanza.
Tocan lo real
sin romperlo.
Lo sostienen
sin poseerlo.
Cada gesto —mínimo, reiterado—
abre un surco en lo inmediato,
como si en la repetición
se escondiera una forma de eternidad.
Nadie lo ve del todo.
Ni siquiera él.
Pero algo en lo que hace
permanece más allá de su cuerpo,
como si el mundo,
al recibir ese esfuerzo silencioso,
recordara por un instante
su propia raíz.
Hay días en que el peso se vuelve oscuro,
en que la jornada parece no tener orillas.
Y sin embargo,
ese hombre continúa.
No por hábito.
No por mandato.
Sino porque en lo más íntimo
algo insiste —
una fidelidad sin nombre,
una certeza sin argumento—
que lo inclina suavemente
hacia la tarea.
Y entonces trabaja.
Como quien cuida un fuego
que no le pertenece,
pero que sin él
se apagaría.
Y en ese acto —
tan simple,
tan repetido—
hay una verdad que no se dice,
pero sostiene.
Porque el hombre trabajador
no transforma sólo la materia.
Se transforma en ella.
Y al hacerlo,
sin saberlo,
deja en el mundo
una forma de lo humano
que resiste al olvido.
Julio Molina
*Se puede participar de este ciclo enviando un poema, cuento, microrrelato o relato al WhatsApp 381-4062671, sumado a una mini biografía y una foto tipo retrato.
Datos biográficos del autor
Julio Molina nació el 27 de enero de 1964 en San Miguel de Tucumán. Completó sus estudios en los niveles primario, secundario, terciario y universitario. Es profesor de Literatura, Castellano e Historia en el Instituto del Profesorado San Miguel y cursó estudios de Filosofía en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Ejerció la docencia durante cinco años en el Colegio Salesiano General Belgrano.
De formación autodidacta en tecnología de la información, ha trabajado como asesor y soporte en hardware y software. Asesor en desarrollo de algoritmos de alta complejidad y arquitecturas de sistemas en el sector privado.
Publicó los libros “Palabras y tiempo” (2024) y “Universos infinitos” (2026), con Letras de Fuego Ediciones.

