El año pasado, en Tucumán, se quemaron 36.250 ha de caña menos que en el 2018. Este dato se desprende de un informe elaborado a fines del 2019 por la Mesa de Gestión Ambiental de Cruz Alta (MGA), que actúa directamente -desde hace más de 10 años-, en la erradicación progresiva del uso del fuego en la cosecha de caña de azúcar.

En el informe también se destaca que “es importante tener en cuenta que los años con mayor superficie de cañaverales quemados coinciden con la ocurrencia de heladas de mayor frecuencia e intensidad, debido a que este factor ambiental predispone a una mayor combustión del material vegetal”.

La MGA, que ya comenzó a desarrollar su agenda de trabajo 2020, está integrada por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente (SEMA), a través de la Subsecretaría de Protección Ambiental y de las Direcciones de Fiscalización Ambiental y de Medio Ambiente; Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Dirección de Flora y Fauna de la SAAYA, Dirección de Defensa Civil; Sistema Provincial de Salud (SIPROSA); Asociación Bomberos Voluntarios de Las Talitas; Cañeros Unidos del Este; Cooperativa La Merced; empresas Juan José Budeguer S.A. y Cevilares S.A.; pequeños y medianos productores independientes; Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC); Fundación PROYUNGAS; Empresa Transener S.A.; Sociedad Rural de Tucumán (SRT); Colegio de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas de Tucumán (CIAZT); Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA); y los industriales Complejo Azucarero Concepción, Salta Refrescos SA (Ingenio Famaillá) y José Minetti y Cia. (Ingenio Bella Vista).

 

 

fuente: aguayproducciondelnoa

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