Rubén "Gringo" Suárez girando en Catamarca en el Parque Adán Quiroga.

Deportes / Actualidad / Comentarios / Por Rubén “Gringo” Suárez*. Un nuevo capítulo de anécdotas de los tiempos dorados del motociclismo tucumano, con una carrera que se disputaba en Catamarca y en donde se jugaba un campeonato.

Una carrera hacia el título

El Campeonato estaba al rojo vivo. La Carrera era en el Parque Adán Quiroga de Catamarca. En la tabla de puntos estaba liderando el piloto estrella del “Ñato” Lara, “Lalo” Petre, con una veloz Zanella 175cc. casi RK de competición salvo las tapas de motor estándar y un carburador original agrandado 2mm. y otro punto a favor, sólo unos 60kgs.

La gran diferencia era que “Lito” Mohamed corrió y ganó la primera carrera. Yo no tenía puntos. Evaluando todo, era para un segundo puesto, ya que el circuito tenía una recta principal de 300 metros, frenar a cero, curva a 90° a la izquierda y empalmar un ovalo de 600 metros.

Donde aceleraba a fondo y como ibas prácticamente muy inclinado, las indicaciones de los metros antes de una curva ciega estaban pintados en el asfalto, de golpe 90° frenar a cero, curva a la izquierda 30 metros y doblaba a la derecha una curva de 65° de unos 40 metros para empalmar con la recta principal doblando a la izquierda.

La Ducati con sus 130 kilos no tenía un buen frenaje y tenías que llegar y bajar a menos de 20 Km./h en cuatro o por lo menos dos curvas y era muy complicado. Apareció un lugareño que andaba muy fuerte en el circuito con un Sachs 200cc. alemán.

Más que un sermón de “Lito” Mohamed

Después de probar la transmisión y entrenar llegué para recibir el sermón de Mohamed “¿Cómo vas a andar atrás de una puma?” Le respondí que era un Sachs 200.

Me repitió: ¿Una Pumita con una Ducati?

Yo trataba de explicar, y él seguía con el mismo sermón, totalmente desahuciado, ya que necesitaba imperiosamente los puntos para achicar la diferencia con “Lalo”. Prácticamente me senté a llorar de la impotencia.

Rubén “Gringo” Suárez recibiendo las reprimendas de “Lito” Mohamed.

Entonces apareció uno de esos ángeles que te lo pone Dios, un viejo sabio, “El Turco” Bartolo Scandar. Era un gran campeón, quien había estado viendo y escuchando todo sin participar. Me Abrazó y me llevó caminando y con estas palabras, me dijo:
“No te hagas problema, acelera hasta donde te dé el cuero”.

La carrera

Eso me dejó más tranquilo. Se largó y “Lalo” picó en punta seguido por el Sach 200 de un tal “Chaleco”, a quien le habían puesto este apodo porque era petiso y ancho casi cuadrado. En la vuelta cuarta venía muy inclinado y de repente vi un escape en el ovalo a más de 120Km/h.

Rubén “Gringo” Suárez girando en Catamarca en el Parque Adán Quiroga.

Solo desaceleré y enderecé la moto para agarrarlo por el medio al bultaco, tratando de aplastarlo tenía mucho miedo de que esté con mucho aceite y la moto derrapara, pero el peso de la Ducati realmente era aplastante (según “Lalo” no le sirvió más). Con esto, ya envalentonado lo pasé a Chaleco en la última vuelta y gané la carrera.

No solo que lo alcancé en puntaje, sino que pasé a liderar el Campeonato. Por un punto, ya que “Lalo” tuvo que abandonar por la rotura del escape. Fue una mezcla de honor y temor.

*Jefe de Fotografía de Diario Cuarto Poder, ex piloto de motos, reportero gráfico y, según sus propias palabras, “neófito del periodismo escrito”.

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