Deportes / Actualidad / Comentario / Por Rubén “Gringo” Suárez*. En esta oportunidad, una graciosa anécdota relacionada con el uso de nuestro idioma por un extranjero, “El Yanqui” Carr con el protagonismo de nuestro columnista. A disfrutar.
Era una tarde de septiembre del 72. El Autódromo tenía un lleno total porque se corría la Carrera del Campeonato Argentino con la presencia del Campeón, Hugo Vignetti, de Héctor Zafrea y Raúl Ubieta.
El “Kutungo” Giobellina, gran organizador del evento y Comisario Deportivo, se preocupaba mucho por el espectáculo y quería en la largada un mínimo de quince máquinas por cilindradas.
Entonces decidió largar la categoría 100 y 125cc. juntas, ya que en 100 solo había 12 motos. Albert “El Yanqui” Carr había traído desde EE.UU. dos motores de F1 de Karting Mack Cullungs de 100 y 125cc. Todos los que no tenían idea, le decían los motores de cortadoras de césped.
Albert le había puesto caja y embrague de Zanella RK. y realmente yo nunca me había subido a esas motos. “El Yanqui” le dijo a “Lito” Mohamed: “Ouhh Lito que cagad… Van a largar 100 y 125cc. juntas y el 100 anda muy bien. Pregúntale al Gringou si quiere largar”.
Cuando “Lito” me dijo, le contesté que sí. Yo largaba hasta en un chancho enjabonado en esa época. Se arrimó Albert, y me dijo: “Ouhh Gringou, Mack Cullungs difícil de arrancar”.
Me subí y claro no pesaba más de 60 Kg. acostumbrado a los 130kg. de mi Ducati.
Me dije: ¿Difícil? Aaah ¡ya verás!
Se formó la línea de largada y me ubiqué a la izquierda, en primera línea, lugar que nadie quería porque siempre estaba más sucio. “Lalo” Medina, Pedrito y otros amigos me habían barrido y limpiado ese sector.
Cuando el “Kutungo” bajó la bandera Argentina, yo ya había movido primero. Tomé velocidad y salté en la moto. Explotó de cero a 20.000 revoluciones por minuto. Quedé colgado, casi se me fue de las manos. Se cruzó de izquierda a derecha.
Cuando logré subir se me cerraron los manillares. Traté de abrirlos y me crucé a la izquierda. Cuando la pude poner derecha a la moto, miré para atrás y ya tenía como sesenta metros de ventaja. Dije: ahora sí. Yo era quien probaba todas las motos de carreras de taller.
Pero nunca había manejado un motor con tanto torque a la rueda. Cada cambio era una explosión de potencia. Llegué a la entrada de los mixtos primero. Doble muy fuerte por tener tanta potencia de salida cuando enganché tercera, la moto se me movió como un flan.
Pinché, me dije cuando miré la rueda, pero estaba inflada. Di la primera vuelta en la punta de las dos categorías. Al acelerar en el curvón del mixto de nuevo era imposible tener la moto derecha.
Creía que se estaba rompiendo la rueda trasera. Traté de ir un poco más despacio, ya que en las curvas, cuando aceleraba, era imposible tenerla.

La carrera la ganó “Kiko” González de Santiago del Estero, con una Zanella Ceccato válvula rotativa.
Oscar Cerra, de Bs. As.; RF. Osvaldo Dell Aqua; RF, de Salta; Francisco “Gringo” Suárez, Mack Cullungs, de Tucumán; Osvaldo Sabatini; Moyano, de San Juan; Miguel Di Santi. RF, de Bs. As.
En 125cc. Hugo Vignetti, Bultaco TSS 5, de Bs. As; Dante Venegas Zanella RK, de Córdoba; Alberto Neder, HaerMachi, de Córdoba; Arturo Cuello, RK, de Tucumán; Roberto Ramírez, RK de Bs. As. y Camilo Ferroni, HaerMachi, de Tucumán.
Cuando terminó la carrera, revisé la moto y se me había roto el cuadro. Menos mal que no colapsó del todo. Me podría haber matado. Era muy difícil de dosificar la potencia de salida, pero “no de arrancar”. Cosas de Idioma.
*Jefe de Fotografía de Diario Cuarto Poder, ex corredor, reportero gráfico y, según sus propias palabras, neófito de la escritura periodística.

