Actualidad / Deportes / Comentario / Por Rubén “Gringo” Suárez*. Continuamos con las anécdotas de los tiempos dorados del motociclismo de nuestra provincia, en la mirada y el protagonismo de Rubén “Gringo” Suárez.
Una mañana me vino a buscar “Lalo” Solís. Tenía entre 16 y 17 años. Yo con 21 años me consideraba un veterano. Hablamos de un montón de cosas. Sobre todo, de las peligrosas carreras con motor apagado desde la Hostería de San Javier.
¡Locos Dementes! Corríamos para agarrar algo de velocidad y allí tratábamos de no tocar el freno para conseguir desarrollar la máxima velocidad. Era increíble, pero en la bajada, que iba desde la Policía hasta el Río Muerto, las motos llegaban a los 120 Km/h.
Nunca nadie le pudo ganar al “Pingüino” Arturo Cuello. Un Gran Piloto y lo demostró cuando corrió en Libre Preparación con su Zanella RK 125cc. Salió dos veces Campeón en esa categoría.
Cuando se largaba en San Javier, él corría con una Honda Super Sport, con un gran tambor de freno delantero doble leva. Calculo que esa masa le generaba más inercia para desarrollar mucha más velocidad.
Recuerdo, la primera vez que competí con “Lalo” Solís era el único que lo tenía permanentemente pegado a mi AV con su TV. Me preguntó si correría la primera carrera de motoneta, le dije que no tenía plata. Había comprado mi Ducati 200cc. a “Lito” Mohamed.
La AV. estaba en las últimas. Tenía que gastarle mucha plata entre trasmisión, embrague, bancada, biela, muñón, pistón y cilindro, que ya estaba en 0,60 y no daba para más. Me dijo que me alquilaba el Equipo que me había preparado Mohamed.
Le pregunté cuánto y me dijo un cilindro recién encamisado estándar. Yo tenía un pistón original semi nuevo y era casi la mitad del gasto. Acepté y armé su TV. Andaba bastante fuerte. La Verdad que con Motoneta yo no tenías ninguna duda.

Ya me había probado con todos, salvo dos o uno y medio. Eran el “Gordo” Ahualli y Marito Soria con quien había corrido una carrera que terminó frustrando su carrera deportiva. Estaba andando en el Autódromo y me entreveré con la Gilera Extra 200cc. de “Tito” Cano.
Le gané con mi AV. Al pararme este siguió andando con escape libre, y yo dije en un grupo de personas: “Para qué tanto ruido, si le gané con mi motoneta”. Allí alguien me dijo que el que más fuerte andaba era Mario Soria y el Gordo Ahualli.
Me dejó una gran duda. A los tres días lo encontré de casualidad a Mario en la esquina de San Martín y Maipú, en donde está el Banco Nación. Justo pasó por allí “Pichi” Yapur y tocó bocina. Lo que Mario dijo: “¡Allí va mi Hijo!”
Le dije: “tiene que andar fuerte tu motoneta para ganarle a esa Gilera Sprint”. Le pregunté cuándo podíamos probarla y me dijo el domingo a las 17, en el Autódromo. Ese Domingo lavé mi nave, limpié el filtro de aire y le di un baño de Molikote al motor.
Ese baño consistía, con el motor caliente y una bujía vieja, en echarle gotitas en la boca del carburador. Yo le echaba un sachet de 10cc. para luego poner una bujía nueva y eso me aumentaba casi 5 Km/h. Llegué justo a las 17.
Mario había estado entrenando desde temprano. Cuando me vio me dijo: vamos. Nos paramos en la recta de la largada. Cuando salimos le saqué media moto. Era muy canchero para largar en la AV. y también me favorecía el peso, 56 Kg.

Anduvimos iguales hasta llegar al curvón de la comisaría 10. Yo por adentro y Mario media moto atrás por fuera. Corté y Mario me pasó por una moto, lejos de empezar a doblar, solté el freno y le saqué una moto de diferencia.
Inmediatamente clavé el freno a fondo, ya no podía doblar. Cuando lo pasé, Mario volvió a acelerar para levantar vuelo derecho en la curva casi tres metros de altura y cayó en el césped aparatosamente.
Cuando pude parar y correr a auxiliarlo estaba con su cara totalmente morada y estaba haciendo un sonido como un motor: Bruuu, Bruuu. Bruuuu. Lo llevaron al Padilla y la motoneta tenía totalmente plana la parte de adelante. Nunca más corrió.
Y con el Gordo Ahualli no pude correr. Lamentablemente tuvo un trágico accidente con una camioneta en un paso nivel. La verdad es que les había corrido a todos, el “Negro” Ortiz, “Manolo” Gutiérrez, “Lalo” Solís, “Kuty” Chorelli, León Chalon y “El loco” Rumí Carvajal. Y a todos los que tenían AV o TV.
Ese Domingo de la carrera hablé con el Comisario Deportivo “Kutungo” Giobellina, quien me dijo que si no había 10 Motonetas no largaría la carrera y solo había 7 preparadas. Hablé con algunos y conseguí 5 más con la maltrecha mía.
Se largó y las preparadas alcanzaron la punta, con el “Negro” Ortiz liderando, seguido por “Lalo” Solís por detrás. Faltando tres vueltas, “Lalo” lo pasó y ganó la carrera, mientras quien fue a pescar pescó un tercer puesto, con mi maltrecha, pero guapita, AV.
El arreglo era que “Lalo” correría en motoneta y yo largaría con la misma, en 200cc estándar Exterior, ya con todas las motos. Conseguí otro tercer puesto, a Ortiz. Solo lo vi en la línea de largada, le saqué casi una vuelta. Y fue mi última Carrera oficial con la motoneta.
*Jefe de Fotografía de Diario Cuarto Poder. Reportero gráfico. Según sus propias palabras, neófito de la prensa escrita.

