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El jefe de Gobierno no tiene previsto retroceder con la incorporación de Juan Schiaretti. El ministro de Economía presiona de cara al cierre de candidaturas.

 

“Vos hiciste un frente de frentes con el narco socialismo de Santa Fe”, lanzó uno de los presentes. Los reproches fueron in crescendo. Estaba previsto que Gerardo Morales, Miguel Ángel Pichetto y Maximiliano Ferraro serían implacables frente a Federico Angelini, presidente del PRO y referente macrista en Santa Fe, un dirigente que reporta a Mauricio Macri y trabaja para la candidatura de Patricia Bullrich. En la sede de la UCR nacional se discutía la incorporación de José Luis Espert, resistido por los halcones. El anfitrión hizo saber su enojo por un par de señoras que lo habían insultado en la puerta y que, según el gobernador, habían sido plantadas por Bullrich. No hubo manera de bajar la tensión: con Luis Juez presente, prefirieron pasar a un cuarto intermedio antes de debatir en torno al desembarco de Juan Schiaretti, propiciado -y acordado- principalmente por Horacio Rodríguez Larreta.

En el ala dura del PRO dicen que el jefe de Gobierno porteño está nervioso y que el acuerdo con el gobernador de Córdoba, adelantado en las últimas semanas por Infobae, es producto de las necesidades. En el larretismo aseguran lo contrario: resaltan que es parte del proyecto de ampliación del espacio y que en el 2019 ya lo había intentado tentar el propio Macri. “El problema es que Patricia se ve presidenta”, aseguró este lunes, entrada la noche, un dirigente que participó del encuentro áspero en la sede radical.

Lo cierto es que el contexto electoral de las dos principales coaliciones políticas es un hervidero. Juntos por el Cambio es un polvorín que el Frente de Todos sigue con creciente atención con un nivel similar de enfrentamientos internos que se libran a contrarreloj frente a una estrategia de campaña todavía difusa y atada a dos variables electorales: que Bullrich triunfe en la primaria del PRO y que Javier Milei se consolide como un tercio competitivo en las primarias. “Vamos a militar más esa boleta que la nuestra”, ironizó sin sonrojarse un referente K de la tercera sección electoral.

Juan Schiaretti, en el medio de la crisis de Juntos por el Cambio Juan Schiaretti, en el medio de la crisis de Juntos por el Cambio.

En el horizonte K hay casi media docena de fechas cargadas de dramatismo en el cronograma previo a la campaña: la reunión de gobernadores del CFI de este miércoles, el congreso del Frente Renovador del próximo sábado, el cierre de alianzas del miércoles 14, la constitución de las juntas electorales de las agrupaciones del lunes 19 -tal vez la fecha más importante, por los reglamentos internos que determine el FdT para la confección de las listas- y la presentación de candidaturas del sábado 24.

En ese contexto, Sergio Massa presiona y negocia. El sábado, en Malvinas Argentinas, buscará dar una demostración de fuerza en el congreso del Frente Renovador para el que pidió un esfuerzo de movilización a los dirigentes del espacio.

El ministro de Economía estuvo una semana en China con Máximo Kirchner y Juan Manuel Olmos. A pesar del extensísimo viaje, Massa aterrizó en Buenos Aires, pasado el mediodía de este domingo, con la energía suficiente para hacerse valer. En el grupo de WhatsApp de los intendentes del Frente Renovador se comentó enérgicamente la editorial de un portal político, titulada “Waco peronista”, en la que se pregunta si el funcionario seguirá en el cargo si el 24 de junio se confirma que el peronismo va a primarias. “La respuesta corta es no”, se contesta el editorialista.

La nota fue replicada por ocho de los 11 intendentes bonaerenses del Frente Renovador en sus respectivas cuentas de Twitter.

Sergio Massa y Máximo Kirchner en ChinaSergio Massa y Máximo Kirchner en China.

El domingo fue una jornada de mucho Twitter para el frente que lidera Massa. Recién bajada del nuevo avión presidencial -que estrenó el ministro-, Cecilia Moreau, la presidenta de la Cámara baja, escribió en sus redes: “Da pena llegar y ver que propios y extraños, que generaron la crisis que hace necesaria la estabilización, están acá jugando a los soldaditos mientras tendrían que estar cumpliendo sus obligaciones”.

Moreau no suele apelar a eufemismos, pero en su entorno juran que está dispuesta a ponerle nombre y apellido a los dirigentes que dedicados, según ella, a promover candidaturas mientras el jefe del Palacio de Hacienda pulula entre China y Washington en busca de dólares. “Son funcionarios de muy alto rango, si siguen así, que se hagan cargo del gobierno”, advirtieron en Diputados.

El apuntado es Daniel Scioli, el candidato de la Casa Rosada.

El lugar de Massa en la boleta del Frente de Todos es todavía una incógnita. El ministro ya jugó sus fichas cuando avisó que, para él, una interna partidaria es un “grave error”. Massa detesta a Scioli, su relación con Alberto Fernández y casi todo su entorno -no así con Olmos, con el que forjó un aceitado acuerdo político- atraviesa el peor momento y hasta el cierre de los plazos electorales, antes del inicio formal de la campaña, intentará sostener su posición mientras negocia listas.

Este martes, convocados por Gabriel Katopodis, el ministro ecuménico del gabinete, para un seminario de infraestructura regional junto a gobernadores, el ministro de Hacienda compartirá panel con Eduardo “Wado” de Pedro.

Daniel Scioli, precandidato a presiente apoyado por la Casa Rosada, junto a Victoria Tolosa Paz, quien sería la precandidata a la gobernación bonaerense de ese espacio Daniel Scioli, precandidato a presiente apoyado por la Casa Rosada, junto a Victoria Tolosa Paz, quien sería la precandidata a la gobernación bonaerense de ese espacio.

A diferencia de Massa, De Pedro sí propicia una interna con el embajador argentino en Brasil que le sirva, de confirmarse su postulación presidencial primero, y la competencia primaria después, para revalidarse puertas adentro, y para dejarle al ex gobernador la difícil tarea de defender la gestión de gobierno, como si el funcionario no formara parte del gabinete.

Este domingo, Jorge Capitanich le envió al ministro del Interior un argumento que refrenda, en parte, esa estrategia: “Para ser candidato a presidente se tienen que haber ganado elecciones”.

El gobernador de Chaco no está de humor. Se siente por momentos menospreciado por el kirchnerismo. El domingo 18 tiene elecciones internas con tres listas del peronismo que, para colmo, definieron no competir por adentro: es decir, en las generales habrá sí o sí cuatro boletas del PJ. Aún no está confirmado que “Coqui” esté en la reunión del CFI de este miércoles. Tampoco tiene previsto asistir al evento del CCK organizado por Katopodis en el que sí darán el presente Gerardo Zamora, Alicia Kirchner, Raúl Jalil, Ricardo Quintela y Gustavo Sáenz. Algunos de ellos, se prevé, pasarán por el Senado a escuchar a la ex presidenta antes de consensuar una posición en la cumbre del CFI.

Aparecerán nuevos afiches alentando la candidatura de "Wado" De PedroAparecerán nuevos afiches alentando la candidatura de “Wado” De Pedro.

Cada vez más enfrascado en su campaña de instalación, a la espera de la decisión final de Cristina Kirchner, De Pedro cosecha adhesiones. Esta semana, su cara estará en todo el país en tres decenas de miles de afiches listos para ser pegados, su equipo de comunicación y estrategia política empieza a tomar cada vez más forma, y Martín Insaurralde se perfila, en acuerdo con el jefe de La Cámpora y el PJ bonaerense, a convertirse en su jefe de campaña bonaerense si es que finalmente es el candidato del kirchnerismo.

Los intendentes de la provincia de Buenos Aires están inquietos. Por movimientos propios y ajenos. La decisión de Bullrich, y de Macri, de elegir a Néstor Grindetti como el candidato de ese sector a la gobernación es una noticia alentadora para ellos: “Una garantía”, aseguran sobre el intendente de Lanús y presidente del club de Independiente que trabó con los jefes comunales de la tercera sección -especialmente con Insaurralde- un vínculo perdurable.

Rodríguez Larreta sabe que las próximas semanas serán críticas, y que la alianza con Schiaretti reclamada por parte del círculo rojo, un desembarco que la cúpula del PRO todavía no pudo desalentar en la reunión de este lunes, no tiene marcha atrás porque necesita ahuyentar los trascendidos que dan cuenta de una paridad desfavorable para su candidatura. El jefe de Gobierno sabe, además, que el kirchnerismo lo necesita fuera de carrera de cara a las generales de octubre. Una tormenta perfecta que si el alcalde la logra sortear se le abre un panorama más que alentador en vistas de las generales.

El jefe de la Ciudad sabe, también, que detrás de la embestida está Macri, que este martes tiene previsto sentar posición sobre la incorporación de Schiaretti.

fuente: infobae

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