El discurso del gobernador Osvaldo Jaldo en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura generó repercusiones divididas entre el oficialismo y la oposición, con respaldos a su diagnóstico de la situación provincial y cuestionamientos por la falta de anuncios y reformas estructurales.
Desde el oficialismo, la legisladora Carolina Vargas Aignasse sostuvo que el mensaje del mandatario “reflejó la realidad” de la provincia en el contexto de un escenario nacional e internacional complejo. Según afirmó, el gobernador realizó “un honesto análisis de cada una de las áreas del Estado” y ratificó su voluntad de diálogo con el Gobierno nacional para sostener la paz social.
La reforma política
También destacó la postura de Jaldo sobre la reforma política al señalar que el mandatario fue claro al afirmar que la voluntad popular se expresa independientemente del sistema electoral, y definió el mensaje como “un discurso equilibrado”.
En la misma línea, el presidente del bloque Justicialista, Roque Tobías Álvarez, valoró que el gobernador haya planteado la discusión sobre la reforma electoral y remarcó que el Gobierno provincial “está dispuesto a no rehuir ningún tipo de debate” y a respetar las decisiones institucionales que se adopten.
“Claro y realista”
El legislador Gerónimo Vargas Aignasse consideró que el mensaje fue “claro y realista” frente a la situación económica del país y destacó el avance de obras como el acueducto Vipos, la doble terna El Bracho–Villa Quinteros y el Procrear II, que, según indicó, implican más infraestructura, empleo y desarrollo para la provincia.
Por su parte, el legislador oficialista Carlos Gómez sostuvo que Jaldo habló con sinceridad sobre las posibilidades reales de la provincia y señaló que el mandatario “no prometió lo que no puede cumplir”, destacando una gestión basada en la prudencia fiscal y la administración de los recursos disponibles.
Críticas de la oposición
En contraste, dirigentes opositores cuestionaron el contenido del mensaje. El legislador de Fuerza Republicana Ricardo Bussi sostuvo que el discurso fue “un balance puramente administrativo” y afirmó que “hablar de números no es gobernar”, al considerar que la provincia necesita reformas profundas orientadas a la producción y el empleo.
El radical José Cano también cuestionó el mensaje y aseguró que “la calidad institucional no se construye con discursos”, al señalar que, pese a las reiteradas menciones a la reforma política, no se registraron cambios estructurales en los últimos años.
En la misma línea, el dirigente Manuel Courel sostuvo que el mensaje fue el de “un administrador que se conforma con pagar sueldos” y reclamó medidas para impulsar el crecimiento económico y el empleo, además de avanzar con una reforma electoral más profunda.
“Sin definiciones de fondo”
El legislador Claudio Viña también expresó críticas al considerar que se trató de “un discurso monótono”, con un repaso de logros de gestión pero sin definiciones en materia económica y tributaria.
Otros dirigentes, como el legislador Walter Herrera, pidieron que el debate por la reforma electoral se desarrolle con seriedad y sin descalificaciones, al sostener que la legitimidad de las autoridades proviene del voto popular más allá del sistema electoral.
De esta manera, el mensaje del gobernador dejó respaldo político dentro del oficialismo y cuestionamientos de la oposición, especialmente en torno a la falta de anuncios y al debate pendiente sobre la reforma electoral en Tucumán.


