choque
Gonzalo Nicolás González (29), se mostró arrepentido por lo ocurrido. “Me declaro culpable por el hecho, por haber ingerido bebidas alcohólicas y estaba conduciendo rápido. Quería ofrecerle disculpas otra vez a la familia. Estoy muy arrepentido, me siento triste; voy a cargar con esto toda mi vida”, dijo el responsable de acabar con la vida del taxista Carlos Robles (28) por conducir alcoholizado y con exceso de velocidad en abril del 2023. 
Lo hizo durante el juicio abreviado en el que González fue condenado a tres años de prisión condicional, nueve años de inhabilitación para conducir y el pago de un resarcimiento económico fijado en $ 90 millones a los deudos del trabajador al que mató.

 

El fatal accidente ocurrió durante las primeras horas de la mañana del 24 de abril de 2023, a las 6.20, cuando Robles iba a bordo de su vehículo Fiat Cronos por la calle San Miguel.
En la esquina con la calle Marcos Paz, González, quien guiaba una camioneta Amarok a 107 kilómetros por hora y bajo los efectos del alcohol, al no detener la marcha en esa intersección impactó el auto de Robles, provocando que el taxista perdiera la vida en el momento.

La causa fue abordada por la Fiscalía de Atentados Contra las Personas que encabeza Diego Hevia. En la audiencia del lunes, el auxiliar fiscal Rogelio Rodríguez del Busto expuso la teoría del caso y presentó las evidencias reunidas, entre las cuales mencionó el informe de las cámaras de seguridad que registraron el accidente, los análisis toxicológicos practicados a Robles y a González, que mostraron que el imputado tenía 1.42 gramos de alcohol por litro de sangre, mientras que la víctima dio negativo.

También, mencionó algunas de las declaraciones que brindaron los testigos presenciales del accidente; la más importante fue la que dio uno de los jóvenes que circulaba como acompañante de González.
“En la calle Marcos Paz empezó a acelerar y cada vez iba más fuerte. Yo le decía que bajara la velocidad, que me quería bajar pero González no me contestaba y seguía acelerando. Esperaba cualquier cosa porque en cada esquina que pasaba iba muy fuerte. Lo único que atiné fue a agacharme y agarrarme del respaldo del asiento del conductor. Pasamos tres cuadras a toda velocidad y cuando levanté la cabeza vi una franja amarilla que era del taxi; escuché gritar a mi hermano y ahí fue que se produjo el impacto. Cuando llegaron los policías se me acercó González y me pidió que dijera que él no iba manejando”, afirmó el representante del Ministerio Público Fiscal.

González quedó imputado como autor del delito de homicidio culposo triplemente agravado por ser ocasionado con un vehículo con motor, por circular en exceso de velocidad y por conducir a un nivel de alcoholemia igual o superior a un gramo.

PIDIÓ PERDÓN. Gonzalo Nicolás González se disculpó y declaró culpable

 

El auxiliar fiscal detalló los puntos del juicio abreviado que acordaron junto a los querellantes Patricio Frescia y José María Molina y junto a los defensores Macario Santamarina y Leonardo Bauque. El convenio planteaba que González fuera sancionado con tres años de prisión de ejecución condicional y a nueve años de inhabilitación para conducir vehículos con motor.
También se ofreció una indemnización civil destinada a la esposa y a la hija de la víctima, valuada en $ 90 millones. De ese total, $ 40 millones se entregarán a través de dos vehículos, una camioneta Toyota Hilux ($ 28 millones) y un automóvil sedán Vento ($ 12 millones). Los restantes $ 50 millones se abonarán en nueve cuotas.

El acuerdo impone también una serie de reglas de conducta a las que deberá someterse González, como la prohibición de consumir en exceso bebidas alcohólicas y estupefacientes, realizar un curso de educación y seguridad vial y una restricción de acercamiento de mínimo 300 metros a favor de los familiares de Robles.

“Entendemos que González tuvo una conducta temeraria en el sentido de circular a semejante velocidad. Iba a 107 kilómetros por hora como mínimo en la ciudad, donde el máximo es 30 kilómetros por hora, además de circular bajo los efectos del alcohol”, afirmó Rodríguez del Busto.

 

Las partes estuvieron de acuerdo con lo expuesto por el representante del MPF. Solamente solicitaron que los vehículos que estuvieron involucrados en el siniestro fueran devueltos a sus respectivos dueños. Santamarina, por su parte, informó que González se encontraba bajo arresto domiciliario y monitoreado con una tobillera electrónica por lo que solicitó que de ser aprobado el abreviado su pupilo recupere la libertad.

El imputado, quien escuchó la mayor parte de la audiencia cabizbajo, aceptó su responsabilidad penal y dijo estar de acuerdo con el convenio. Del mismo modo lo hizo Johana Paz, esposa de la víctima. Fue así que la jueza Valeria Mibelli, hizo lugar al abreviado y condenó a González a tres años de condicional, a nueve años de inhabilitación para conducir y al pago de la millonaria indemnización civil ofrecida.

“Se cierra un proceso doloroso para mí y para mi hija. Cada audiencia para mi era un sufrimiento constante. Que se cierre la investigación de esta manera significa tranquilidad y paz en mi familia. A partir de ahora voy a poder hacer el duelo en paz junto con mi bebé. Con esta condena sé que mi marido descansa en paz” expresó Johana luego de la audiencia.
En cuanto a la reparación económica, dijo que “es algo que me va servir para afrontar los gastos cotidianos de mi hija, como así también permitir que ella pueda estudiar”, concluyó.

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