La menor había sido atacada por su padrastro. Estaba internada en un hospital para someterse al procedimiento. La profesional fue suspendida.

La historia transcurrió tiempo atrás pero trascendió hoy después de que el Colegio de Psicólogos de Santa Fe sancionara a una profesional por haber inducido a una nena de 11 años con retraso madurativo a seguir con el embarazo de 19 semanas que gestaba producto de una violación de su padrastro, que actualmente está detenido. El bebé ya tiene poco más de un año y fue dado en adopción.

La suspensión de la matrícula por seis meses y el apercibimiento público por la gravedad de las infracciones al código de ética. Esa fue la pena que recibió la psicóloga María Belén Catalano, quien apeló ante la justicia la decisión del Colegio. La psicóloga pertenece a la ONG católica Gravida (Centro de Asistencia a la Vida Naciente), quienes ratificaron su accionar. El choque de posturas encendió una polémica en la sociedad santafesina.

“La nena de once años se encontraba internada bajo la protección de un equipo interdisciplinario para la realización de un aborto legal y, a partir de la intervención de una psicóloga que acude al hospital como voluntaria de una fundación católica, la nena fue retirada”, le dijo a Clarín Mónica Niel, presidenta del Colegio.

El Tribunal de Ética recibió una denuncia de una colega de la profesional y llegó a la conclusión, después de un año, que Catalano interfirió en la atención que estaban haciendo sus colegas. La otra falta que encontró el Colegio fue que está prohibido para los profesionales influenciar a sus consultantes con sus creencias políticas o religiosas.

El episodio ocurrió en el hospital público José Bernardo Iturraspe, lugar donde está “protocolizado” el aborto terapéutico, cuando la menor se encontraba internada gestando los primeros meses de embarazo. “La sanción es por la falta de ética porque ningún psicólogo puede hacer esto en la República Argentina”, agregó Niel.

Desde la organización católica Gravida apelaron la decisión del Colegio ante la Justicia. Fuentes cercanas a la profesional dijeron a este diario que “la intervención le da una sugerencia, no obliga a la paciente a hacer nada que ella, o en este caso la mamá, no quiera”.

“Notamos que existe una cierta intencionalidad desde un sector, que se busca favorecer una ideología, que está justamente en la vereda opuesta a lo que pensamos nosotros, que estamos en contra del aborto. Buscan amedrentarnos”, explicó a Clarín Emilio Perisutti, uno de los representantes de Gravida.

“Hace 10 días que se apeló esta medida en la Justicia. Por eso nos llama la atención que salga a la luz”, advirtió Perisutti. Sobre el trabajo que realizan en los hospitales, reconoció que “se intenta dar contención a la persona que está pasando por un momento de desesperación y angustia así”.

Para Perisutti, la psicóloga no influyó en esta decisión. “Sólo le damos opciones para que sepa qué pasa si aborta o no aborta. A esta mamá no se le daban otras alternativas y de hecho, al conocerlas, siguió con el embarazo. Es más, cuando le preguntamos a la madre de esta pequeña si sabía lo que significaba la interrupción de un embarazo nos contestó: ‘Significa que el hijo va a nacer'”, recordó.

Y siguió: “Cuando le comentamos que era lo contrario, nos dijo que el bebé no tenía la culpa de nada… Es decir, el equipo interdisciplinario intentaba direccionar el aborto, no le dieron otra alternativa. Creemos que hay que respetar todas las opiniones pero hay que tomarlas conociendo toda la verdad”.

Hoy, el bebé tiene poco más de un año y fue dado en adopción por la familia de la menor a una pareja que no podía tener hijos biológicos. La nena había sido violada por su padrastro, que se había fugado antes de que naciera el bebé. Una vez que se comprobó su paternidad a través de un análisis de sangre, el hombre quedó detenido.

Fuente: Clarín

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