No vendo ni trafico drogas, trabajo para la campaña de políticos”, habría declarado Juan José “Gringo” Correa en la Justicia Federal después de haber esperado tres semanas que se le iniciara una causa por drogas. A través de sus abogados, el acusado que trabaja para el legislador Eduardo Bourlé, pidió que se declarara nulas las actuaciones en su contra.

El 2 de octubre, agentes de la seccional 7ª, al mando del comisario Ariel Galván, se presentaron en la casa de Lomas de Tafí del acusado. Llegaron por el robo que había sufrido una mujer en la capital. En esa casa, los policías no encontraron las pruebas que habían ido a buscar por el atraco, pero sí hallaron más de 3 kilos de marihuana y 12 plantines, más de un kilo de cocaína y unas 50 pastillas que podrían ser de éxtasis.

El “Gringo” quedó detenido por el robo, y la Justicia Ordinaria tardó casi tres semanas en declinar la competencia para que la Justicia Federal intervenga por la droga.

Según una fuente policial, se sospecha que la casa allanada no era un “quiosco” de venta de drogas, sino que en realidad el acusado las habría ocultado allí para venderlas en otra parte; o podría haberlas entregado para que otros las comercializaran. También se cree que sus clientes, según la hipótesis que manejan los investigadores, eran personas de alto poder adquisitivo.

La situación laboral de Correa también generó una controversia. Se confirmó que hasta el día de su detención trabajaba en la Legislatura, donde había ingresado en 2015. El secretario de la Cámara, Claudio Pérez, confirmó que se desempeñaba en el bloque “Dignidad y Trabajo” de Eduardo Bourlé.

Al respcto Bourlé se defendió: “Él presentó el certificado de buena conducta emitido por la Policía de la Provincia y cumplió con todos los exámenes preocupacionales que son controlados por la oficina de Personal del Poder Legislativo”, señaló. Sin embargo el acusado tiene frondoso prontuario desde chico ya que en su adolescencia pertenecía a la tenebrosa banda de “El kiosquito”, que asolaba Barrio Norte y la zona céntrica de la ciudad.

En tribunales

Ayer el acusado habría hablado del trabajo político que realizó para Bourlé en todo este tiempo, aunque no trascendieron los detalles. También habría reconocido que los cuadernos que le secuestraron tenían los nombres de las personas a las que habían prestado dinero para que se lo devolvieran en cuotas.

Durante el interrogatorio, Correa contó cómo se desarrolló el procedimiento que se realizó. “Entraron en la casa, los del Grupo Cero, me esposaron y me taparon la cara con una toalla para que no viera lo que estaba pasando. Después, me llevaron al fondo para mostrarme la droga que dijeron que era mía”, habría dicho.

También trascendió que el “Gringo” comentó que, durante el allanamiento, hubo una situación insólita: “los escuchaba discutir por teléfono. Un policía le decía a otro que él haría lo mismo la medida, que no la detendría. Después mis abogados contaron que la discusión se producía con otros colegas por una cuestión de jurisdicción”.

Irregularidades

José María Molina y Silvia Furque, defensores de Correa, al finalizar la declaración como imputado del sospechoso, solicitaron que se declare nula la causa por las diferentes irregularidades que hubo en el procedimiento. “En el acta oficial se informó que se le habían secuestrado 12 plantines de marihuana y ayer se presentaron ocho. Esa es tan solo una de las anomalías que salieron a la luz ayer”, explicó el profesional.

Molina destacó que entre otras irregularidades, los policías no cumplieron con el protocolo de separar en sobres diferentes cada droga; los envoltorios donde se guardó la sustancia no estaban debidamente protegidos y los policías no hicieron firmar al acusado todos los secuestros. “Son errores graves y tiene que ver con el desconocimiento de los efectivos a la hora de hacer un operativo antidroga”, agregó.

“Hay situaciones que son muy extrañas. Nunca hubo una denuncia en contra de él, pero lo mismo la Policía se presentó en su casa, lo acusaron de un robo y le secuestraron drogas. Fue una causa armada”, comentaron los profesionales.

El abogado agregó: “La animosidad con la que actuaron los policías fue desmedida. Pretenden hacernos creer una realidad distinta. Nuestro defendido es una persona trabajadora”.

.

 

 

fuente: lagaceta

Comments

Comentarios