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La falta de lluvia afectó a la producción agrícola-ganadera en la provincia. Sí, culpa a la lluvia.

Por Fabián Seidán – Diario Cuarto Poder. La prolongada sequía en el país, con ausencia casi total de lluvias en el verano, causó estragos en la mayoría de los cultivos. Se habla de pérdidas irrecuperables de hasta un 50% de la producción de soja, maíz, caña de azúcar, arándanos, cítricos y hortalizas. Las nuevas precipitaciones no alcanzan para suplir la falta de agua en el período de crecimiento de las plantas.

Tucumán en emergencia agropecuaria

Justamente por eso, en el despacho del ministro de Desarrollo Productivo, Álvaro Simón Padrós, por estas horas se analiza declarar la Emergencia Agropecuaria en la provincia, dictamen que podría traer algo de alivio a los productores que sufrieron grandes pérdidas, pero que -de ningún modo- podrá suplir la menor disponibilidad o faltantes de productos en el mercado interno.

La Emergencia Agropecuaria brinda beneficios del tipo impositivos para el productor que se haya visto afectado por la sequía,  y es el primer paso para luego presentar un informe de daños al Comité Nacional de Emergencia Agropecuaria, que cuenta con fondos para resarcir en algún porcentaje las pérdidas ocurridas.

Los más afectados: ¡Todos!

Están dadas las condiciones para que se declare la Emergencia Agropecuaria en Tucumán, reconocen en voz alta los productores quienes aseguran que la sequía severa y prolongada afectó a casi todo el país. Es que se trata del tercer año consecutivo donde el fenómeno climático “La Niña”, ocasionó pocas lluvias, al punto de que esta campaña fue la más seca de los últimos 60 años.

limones
El sector citrícola de la provincia también se vio afectado por la prolongada sequía.

En Tucumán la sequía causó, por ejemplo, que los sectores sojero, maicero, de sorgo y del poroto, tuvieran pérdidas del 50% de sus cultivos. Igual denuncian los productores cañeros y citrícolas.

La cifra fue constatada por técnicos de la Dirección de Agricultura de la Provincia, en conjunto con especialistas de la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (APRONOR) para el caso de los granos gruesos.

La situación es tan mala que, aunque se produjeran lluvias en los próximos días como está anunciado, hay un número grande de lotes que no se van a llegar a cosechar, como así también numerosas hectáreas que tendrán pérdidas importantes de rendimiento.

Pero no sólo la sequía dañó a los cultivos, también se sumó la presencia de algunas plagas.

La sequía
La sequía afectó fuertemente a la soja. Se habla de grandes pérdidas en el Este provincial.

Un mayo como marzo

Los productores reconocen que con lluvias o sin lluvias las pérdidas son importantes y, aclaran, que saben que la sequía en Tucumán continuará al menos hasta el mes de mayo.

Desde la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte, Augusto Battig (presidente saliente y actual secretario de la entidad) fue más drástico al señalar que en soja, las pérdidas en lotes están cerca del 70%. “Por más que llueva, ya esos lotes son irreversibles, irrecuperables”, apuntó en una nota periodística.

Asimismo, agregó que la falta de precipitaciones influyó negativamente en todos los cultivos de la provincia. “Todos necesitan del agua para su desarrollo”, aclaró.

El problema de la zafra cañera y del azúcar

Otro sector que la está pasando mal por la sequía es la caña de azúcar y, por ende, la caída de rendimiento cultural afectará a la molienda. La zafra debe comenzar en 50 días y el desarrollo del cultivo es muy bajo. Es notable el deterioro del crecimiento de la planta en las distintas zonas, siendo las más afectadas la región del Este provincial.

La sequía está generando problemas tan grandes que no sólo afecta a la materia prima en sí, sino a todo el sector: productivo-industrial-logístico y al mercado.

azucar
La menor producción cañera puede afectar el normal abastecimiento interno de azúcar.

Por ejemplo, si hablamos de caña de azúcar, al haber menos plantaciones habrá una menor cosecha, entonces se molerá menos por lo tanto se producirá poca azúcar. En ese contexto, se resentirá la agroindustria toda, el transporte y la producción en general.

También, al haber menos  azúcar en la plaza, subirá su precio ante la mayor demanda. Así, el consumidor se verá perjudicado porque al haber una menor oferta los precios presionan fuerte sobre los costos y la demanda.

En enero pasado, el Estado Nacional declaró la Emergencia Agropecuaria en varias provincias por la sequía, incendios e incluso heladas. En la oportunidad, se trató de la Resolución 23/23 del Ministerio de Economía (Boletín Oficial 17/01/2023) por la cual se dictó el estado de emergencia agropecuario por el término de un año (a partir del 1º de noviembre de 2022), a las explotaciones frutihortícolas y de la agricultura familiar, afectadas por heladas en Tafí del Valle.

Ahora, el resto de los productores de la llanura y del pedemonte tucumano esperan una mano del señor Estado. Los que no tendrán ayuda alguna serán los consumidores, quienes deberán seguir afrontando y pagando caro lo que consumen, producto de la inflación descontrolada y, ahora también, de la seca prolongada. ¡Sobre llovido mojado!!

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