manzur

El periodista Carlos Pagni dio a conocer varios datos sobre las aspiraciones del jefe de Gabinete Juan Manzur. Asegura que sin la posibilidad de ser reelecto en Tucumán ahora pone todas sus fichas a la presidencia. El viaje a EE.UU tendría como objetivo buscar apoyo de sus amigos empresarios. Desde su círculo más cercano reconocen que su mirada ya está puesta en el 2023.

A continuación citamos algunos fragmentos de la columna escrita por Pagni :

“Con el ataque de Aníbal Fernández contra Nik quedó expuesto un fenómeno rutinario. Pero también salieron a la luz algunos rasgos novedosos que adquirió el elenco oficial desde su derrota en las primarias. Un equipo dominado por la rivalidad interna, la desconfianza mutua y, por lo tanto, por obsesivos controles de unos sobre otros. …

El triste episodio protagonizado por Aníbal Fernández desnuda algunas peculiaridades de la escena que se montó tras el fracaso electoral del 12 de septiembre. El Presidente no abrió la boca. En cambio, el jefe de Gabinete, Juan Manzur, dijo que el ataque del ministro había sido “desafortunado”. Se podría suponer que Manzur es más sensible a este tipo de aberraciones. Sería un error: los tucumanos se han cansado de esperar que él repudie algunos crímenes aberrantes en los que está involucrada su propia policía, y él se ha escabullido con inconsistentes juegos de palabras. Lo que cambió es que ahora Manzur está lanzado a una campaña electoral cuya mira no está puesta en el 14 de noviembre, sino en las presidenciales de 2023. Por eso hace que sus aduladores lo llamen “Juan XXIII”. Manzur compite con el Presidente, cuya quimérica reelección debe impedir. Es la razón por la cual condenó a Aníbal Fernández: quiere halagar a un electorado que repudia los arrebatos autoritarios. Manzur se diferencia de Alberto Fernández. Y se diferencia de sí mismo. …

Lobistas para la campaña

Una motivación similar lo impulsó a viajar a los Estados Unidos, donde sesiona el Fondo Monetario Internacional. El jefe de Gabinete ya tiene contratados a lobistas que harán esa campaña. Aspira a fotografiarse con inversores. Suelen ser empresarios o ejecutivos de compañías con intereses en el país, en la mayoría de los casos de actividades regulados, convocados por instituciones financiadas por hombres de negocios de Buenos Aires. Por ejemplo, el Consejo de las Américas, que anima la codiciosa Susan Segal, quien desde el año 2003 viene diciendo, de todas las administraciones, “están haciendo un buen trabajo”. …

Manzur recurre en los Estados Unidos al circuito que frecuenta Sergio Massa. Se sirve, en algunos casos, de los mismos asesores: por ejemplo, Gustavo Cinosi, empresario con intereses en Tucumán, que cumple funciones al lado de Luis Almagro, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA). Almagro y Cinosi son repudiados por los Kirchner y por Alberto Fernández. Síntesis: Manzur se propone como amigo del “imperio” y vinculado al sector empresarial. Es decir, también compite con Massa, que queda convertido en un Manzur blue.

Sin ser vigilado

El paseo por los Estados Unidos tiene para el jefe de Gabinete un estímulo especial: allá podrá mantener entrevistas sin la minuciosa vigilancia de Wado de Pedro. El ministro del Interior es los ojos y oídos de Cristina y Máximo Kirchner. Como es ostensible, participa de todas las reuniones que organiza Manzur. Inclusive las que mantiene en la Casa Rosada con el gabinete de Tucumán, temeroso que el vicegobernador Osvaldo Jaldo lo defenestre. En Nueva York y DC podrá relajarse y ofrecer algún indicio de su insubordinación a la vicepresidenta. Es decir, reiterar lo que ya hizo durante un viaje similar, en septiembre de 2019, cuando prometió que con la gestión de su amigo Alberto llegaría “el fin de la impunidad”.

El viaje de Manzur tiene otro cometido: monitorear a Guzmán. Una de las razones por las que los Kirchner toleran su presencia en el Gobierno es que él les ofrece la posibilidad de controlar las negociaciones con el Fondo. En la jefatura del Senado y en La Cámpora dudan de los relatos de Guzmán. Sospechan que tiene más afinidades con la burocracia internacional que con el proyecto nac&pop.

Le estaba yendo mal en Tucumán

A la luz de esta perspectiva, es un enigma por qué Manzur, en un momento en que debería distanciarse del Gobierno, se identifica más. Tal vez peor le estaba yendo en Tucumán.

 

 

fuente: lanacion

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