El presidente Mauricio Macri disfraza una medida de reducción para que no se note el incremento en la cantidad de empleados que generó en el Congreso de la Nación desde que llegó a la conducción del país.

Cambiar para que nada cambie. Hoy la noticia es la desvinculación de sus labores de alrededor de 200 empleados que no se presentaron a trabajar y que ya están en proceso de cesantía. Todo esto es una cortina de humo, ya que durante estos 2 años de gestión macrista no sólo no se redujo el gasto, sino que aumentó la plantilla de empleados.
Todo esto sin tener en cuenta la creación de jefaturas como la designación de María Belén Cardasz como directora de Movilidad en Bicicleta fue una de las más inusitadas e innecesarias, mucho más teniendo en cuenta que es un cargo nacional, dependiente del Ministerio de Transporte y sólo tendría injerencia en Capital Federal, debido a la falta de infraestructura para dicho medio de locomoción en el resto del país.
También podemos recordar el fallido Plan Belgrano, que no sólo resultó un fiasco de magnitudes monumentales sino que concluyó con el procesamiento de su titular; José Cano y algunos miembros de la plantilla, debido a irregularidades en la supuesta compra directa de ahorradores energéticos en Corea del Sur, caso más conocido mediáticamente como el “Plan CoreANO”.
El macrismo recorta por un lado pero gasta mucho más por otro. Con anuncios ficticios o mal instrumentados planean tener a todos felices.
Mauricio Macri se queja de la existencia de “rincones y recovecos” repartidos dentro del Estado, donde funcionarios de todos los gobiernos han logrado ubicar “amigos, parientes y militantes de sus agrupaciones”. Pero el crecimiento de la estructura burocrática continuó en los dos años de gestión macrista. El Poder Legislativo Nacional es un ejemplo: su número de empleados aumentó un 6% en ese período, según surge de los respectivos presupuestos nacionales.
De acuerdo con un trabajo del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), elaborado a partir de los datos de los presupuestos nacionales de 2016 y 2017 y del proyectado para 2018, los recursos humanos del Congreso de la Nación pasaron de 15.248 a 16.196 personas. Es decir que entre 2016 y la actualidad ha sumado 948 empleados.
Un dato llamativo es que, esta vez, el Senado no creció: pasó de 6020 empleados en 2016 a 5779, por lo que descendió un 4%. Esta disminución, sin embargo, no parece significativa si se tiene en cuenta que, a poco de asumir como vicepresidenta de la Nación y titular de la Cámara alta, Gabriela Michetti , había anunciado que daría de baja 2035 designaciones hechas por su antecesor en el cargo, Amado Boudou .
Fue, precisamente, en la era kirchnerista cuando más creció la cantidad de empleados del Senado. En 2004, el número de agentes en ese cuerpo era de apenas 2652; en 2015, último año de Cristina Kirchner en el poder, ese número llegó a 6081. Sólo en la gestión de Boudou como presidente de la Cámara alta (2011-2015), el número de empleados subió de 3287 a 6081; esto es, la friolera del 85%.
La Cámara de Diputados, por el contrario, continuó incrementando su número de empleados en el período macrista. En los dos últimos años, éste pasó de 5625 a 6220, un 11% de aumento.
Los mayores aumentos de personal se registraron en otras áreas del Poder Legislativo. Por ejemplo, la Imprenta del Congreso tiene, de acuerdo con el presupuesto 2018, 679 empleados, un 18% más que hace dos años, pese a que las impresiones en papel se vienen reduciendo significativamente en todo el mundo. Una de las dependencias más cuestionadas, la Biblioteca del Congreso, vio incrementado su número de empleados en un 7% en los dos últimos años y alberga actualmente, según el último proyecto de presupuesto, a 1726 trabajadores, de los cuales se sospecha que muchos son simples militantes políticos, como lo ha insinuado el propio presidente Macri. En el presupuesto de 2004, tenía 958 empleados, por lo que en 14 años, el personal de la biblioteca creció un 80%.
También experimentó un importante crecimiento el área de Defensa del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, que pasó en dos años de 109 a 156 empleados, un 43% de aumento.
El órgano dependiente del Poder Legislativo que más creció fue la Defensoría del Pueblo de la Nación. Tiene 546 empleados, un 45% más que hace dos años. Lo curioso es que el cargo de defensor del pueblo se encuentra vacante desde 2009, cuando Eduardo Mondino dejó ese puesto.
El recambio legislativo que tuvo lugar el 10 de diciembre fue la oportunidad para este pequeño recorte. Esta es la única razón.
Se puede decir que pese al discurso de “cambio” la situación sigue igual.
El Gobierno Nacional debe pensar en un recorte a nivel global, no siempre los empleados deben ser variable de ajuste, la quita de impuestos a las mineras debe ser revocado, esta actividad se realiza a cielo abierto en nuestro país y es considerada a nivel mundial como la actividad más contaminante del medio ambiente.
Pero quizás pedirle a Macri que deje de favorecer a los empresarios estacioneros, mineros, tabacaleros y demás es mucho pedir. Teniendo en cuenta que el Presidente desconoce de necesidades, de pobreza y ha sido criado en el seno mismo de un mercantilismo despiadado.
Ni siquiera pudieron cumplir con la devolución del IVA a Jubilados con el que tanto se enarbolaron tras la reforma previsional, la cual fue solamente una quita de 100.000 millones que debían ser destinados a nuestros adultos mayores.

José Cano, un buen alumno
En materia de designaciones, el ex titular del Plan Belgrano y actual diputado nacional por Tucumán, José Cano, se vio envuelto en diversos escándalos. El más resonante de los últimos tiempos fue el nombramiento de una bailarina de un grupo coreográfico de la provincia en el Congreso de la Nación. Cano decidió nombrar como asesora en el Senado a Luciana Martínez Iotti, una bailarina del grupo sensual La Botana, que en su currículum incluye clases de salsa y bachata, además de participar de fiestas privadas y empresariales. A través de la DP 0834/09, José Cano bendijo a la bailarina con una designación efectiva como categoría A1, cuyo sueldo de bolsillo supera los 80 mil pesos mensuales. Además, fue incorporada a la planta permanente por un pedido suyo.

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