El Papa Francisco llega mañana a Santiago de Chile y te contamos como vive un tucumano la visita del Santo Padre al país vecino.

Manuel Ernesto Rivas

(enviado especial)

La tercera ciudad que visitará Francisco en su paso por Chile será Iquique. Allí quienes viven y están acostumbrados al turismo, por su infraestructura y el océano, escuchan más que nunca tonadas argentinas, específicamente del Noroeste Argentino. Tucumanos, salteños y jujeños son los que con más entusiasmo esperan la visita del Santo Padre. Quizás su expectativa sea mayor de los propios habitantes chilenos, quienes se quejan de la apretada agenda de Francisco, pero cargan a los argentinos que aún sueñan con una  visita a la madre patria de Jorge Bergoglio.
En lo económico están contentos porque las reservaciones están a full, al punto que casi no quedan lugares para quienes quieren ver, aunque sea de lejos, a Francisco. Menos para la misa que presidirá en playa Lobito, en donde se espera que haya 380 mil personas.
La seguridad es notoria porque, tanto los helicópteros policiales como los aviones militares, realizan ensayos sobre el límpido cielo de una ciudad que no conoce la lluvia. Lo testimonia la aridez de sus montañas y la arena que el viento desparrama a voluntad.
El Papa seguramente escuchará voces y tonadas argentinas, en medio de la multitud, y enfrascado en la dura tarea de reforzar a la Iglesia Católica en el país trasandino.

 

Comments

Comentarios