La Nación resignó $2,4 billones por efecto de la caída de la recaudación de impuestos. Este año el Gobierno tiene que presentar un proyecto de reforma tributaria.
La caída de la recaudación fiscal preocupa tanto a los mercados y a las provincias como al equipo del Palacio de Hacienda, que considera que la solvencia de las cuentas públicas es el “escudo” para enfrentar una potencial crisis derivada de la guerra en Irán.
Este año, además, el Gobierno tiene asumido el compromiso con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de presentar un proyecto de reforma tributaria, uno de cuyos objetivos será eliminar impuestos distorsivos, como Ingresos Brutos, además de simplificar el sistema.
Michel advierte en su trabajo que la caída de la recaudación en términos reales de 7,6% en enero y 9,7% en febrero implicó una baja de los recursos de las provincias por coparticipación de $964.619 millones (casi $1 billón) en el primer bimestre del año.
Lejos, la provincia más perjudicada fue Buenos Aires, con una pérdida de $204.499 millones, seguida por Santa Fe, con $82.967 millones, y Córdoba, con $81.028 millones.
De mantenerse ese escenario a lo largo del año, se le va a complicar al Gobierno Nacional acordar con los gobernadores la eliminación o reducción del principal impuesto de la estructura tributaria provincial, Ingresos Brutos, al cual se lo considera como el más distorsivo, que incrementa costos de producción y precios finales.
Dado el conflicto en Medio Oriente, los expertos consideran que la Argentina podría incrementar de manera importante las exportaciones de petróleo y gas de Vaca Muerta este año, lo que podría compensar la pérdida de recaudación tributaria de la Nación, vía cobro de retenciones.
Pero los derechos de exportación son un tributo que no se reparte con las provincias, lo que podría derivar en una renovada presión de los gobernadores para que se comparticipe el Impuesto al Cheque, otro tributo que está en los primeros lugares de la fila para su eliminación en el marco de una reforma.
Cuánto pierde la Nación en el reparto
Según estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la recaudación que queda en manos de la Nación habría caído 9,3% real respecto del primer bimestre de 2025. En tanto, la porción que se dirige a las provincias bajó 7,6%.
En ese marco, según sus estimaciones, la Nación viene perdiendo unos $2,4 billones, mientras que para este centro de estudios, las provincias tienen un recorte de $928.112 millones. Entre ambas jurisdicciones la pérdida es de $3,5 billones.
Fuente: Ambito




