El hallazgo de un cuerpo golpado y mutilado conmocionó a Aguilares el lunes. La víctima fue hallada en un camino vecinal conocido como “Camino Viejo”, un sector rural rodeado de plantaciones de soja, dejó una escena. Lo que más llama la atención es el nivel de violencia inusual lo que abrió múltiples líneas de investigación para esclarecer el crimen.
Un peón rural
La víctima fue identificada como Javier Ariel Sarmiento, un peón rural de 50 años que trabajaba en una finca citrícola de la zona. De acuerdo con los primeros datos recabados, el hombre había visitado a su hermano y, cerca de las 19, emprendió el regreso hacia la vivienda que compartía con su hermana. Sin embargo, nunca llegó a destino.
Alrededor de las 23, dos pescadores que transitaban por un camino vecinal del paraje Guasa Rincón advirtieron la presencia de un cadáver tendido sobre la calle y dieron aviso a la Policía.
Efectivos de la Comisaría de Aguilares acudieron al lugar y constataron que el cuerpo se encontraba boca abajo, con dos heridas en el cráneo y un corte “limpio” en la mano derecha, que había sido cercenada.
Las pericias
Las primeras pericias no arrojaron indicios de una pelea previa, lo que fortaleció la hipótesis de que Sarmiento habría sido atacado de manera sorpresiva, posiblemente por la espalda.
Si bien se analizaron distintos móviles, desde el inicio perdió fuerza la posibilidad de un homicidio en ocasión de robo. Así lo explicó el jefe de la Comisaría de Aguilares, Miguel Arias, quien remarcó que la víctima no tenía pertenencias de valor y era conocida en la zona como una persona humilde.
“No es habitual encontrar un nivel de ensañamiento tan alto en un asalto. Dos golpes en la cabeza y la amputación de una mano no encajan con ese tipo de delito”, señaló.
Un conocido de la víctima
Otro dato que llamó la atención de los investigadores fue que Sarmiento llevaba un morral con un machete en su interior, que no habría utilizado para defenderse. Según Arias, esto podría indicar que el agresor era alguien conocido por la víctima, con quien habría mantenido una charla previa. “Creemos que pudo haberse generado una situación de confianza y que el primer golpe, aplicado cuando se dio vuelta para seguir su camino, haya sido mortal”, sostuvo.
Durante la mañana siguiente se realizó un amplio rastrillaje en la zona y en los matorrales cercanos al lugar del hallazgo. Hasta el momento, no se logró dar con el arma homicida ni con la mano amputada. Por la profundidad de las heridas, los investigadores sospechan que el ataque pudo haberse cometido con una macheta o una hachita, herramientas más pesadas y anchas que un machete común.
Otra hipótesis
En cuanto a otras hipótesis, desde la fuerza policial indicaron que no se descarta ninguna línea investigativa, aunque la posibilidad de un crimen vinculado al narcotráfico no aparece, por ahora, como la más sólida. Trascendió que Sarmiento tenía una causa judicial previa por abuso sexual agravado, relacionada con una de sus hijas, aunque los vecinos aseguraron que no era una persona conflictiva, lo que incrementó el desconcierto por la brutalidad del ataque.
La investigación continúa en curso, en un contexto de fuerte conmoción social, mientras la Justicia busca esclarecer un homicidio que, por su violencia, mantiene en vilo a toda la comunidad.


