La pesada herencia de Cambiemos

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Por Julio Denis* para Diario Cuarto Poder | Más de una vez hemos sido testigos del discurso, falto de autocrítica, de Mauricio Macri acerca de la herencia de la gestión anterior. Pero cuál es la herencia que el macrismo le deja a los argentinos.

Lo que Macri nos deja

Durante casi cuatro años aguantamos, aumentos de tarifas, empobrecimiento, pérdida de empleos, cierre de empresas, aumento en la pobreza infantil, un mercado liberado para los especuladores y buitres, quienes vinieron por una parte de un país herido, lastimado con políticas que sólo favorecieron a los sectores de mayor concentración de riquezas.
Las promesas de la llegada de inversiones fueron otra de las artimañas de Cambiemos para ganar tiempo, los únicos dólares que llegaron fueron los del Fondo Monetario Internacional (FMI), los cuales fueron dilapidados por la actual gestión.

Servicios impagables

Los argentinos tuvimos que pagar las desventajosas negociaciones con los distribuidores de servicios, quienes aumentaron este costo en cifras cercanas al 1000%.
Los subsidios a dichos servicios fueron retirados por el estado y estos absorbidos por los bolsillos de la clase trabajadora, que vio como sus ingresos y modo de vida término reducido a la supervivencia.
¿Acaso esos subsidios no salían de nuestros bolsillos? Así es, tuvimos que pagar dos veces el derroche de una clase política que nunca se interesó por el bienestar de los más necesitados.

Inseguridad alimentaria

Las malas noticias no pararon de llegar y hoy una encuesta de la Universidad Católica Argentina (UCA) pone de manifiesto una realidad de la que todos tenemos conciencia, la inseguridad alimentaria volvió a aumentar, y millones de argentinos no pueden acceder a la alimentación básica, no sólo de hoy, sino que esta situación no sólo se ha mantenido en el tiempo, sino que en los dos últimos años ha alcanzado niveles bochornosos.
La inseguridad alimentaria ya afecta en la Argentina a más de 14 millones de personas. El dato, que ilustra la profunda crisis económica que vive el país.
Una de cada tres personas padecen la falta de acceso continuado a alimentos: unos 14,2 millones de ciudadanos.

Los que pasan hambre

Es decir, 5,9 millones de personas más que en el período 2014-2016, cuando la inseguridad alimentaria moderada o grave afectaba a 8,3 millones. El hambre, que sufría el 19,1% del total de la población, en sólo dos años pasó al 32,1 por ciento.
La cifra representa un brutal aumento del 71% en la cantidad de individuos con falta de acceso a alimentos, uno de los incrementos más altos registrados en el período a nivel mundial, junto con países como Níger, Egipto, Sierra Leona y Botswana, en África, y Tayikistán y Afganistán, en Asia.

Informe de Naciones Unidas

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación declara que hubo un aumento de la prevalencia de la anemia entre las mujeres en edad fértil (de 15 a 49 años).
Esto significa que si una madre ya está mal nutrida, hay muchas probabilidades de tener un parto de riesgo o que el bebé no se desarrolle de manera adecuada en el mismo contexto de privaciones en el que vive su madre.
La inseguridad alimentaria puede ser provocada por una gran diversidad de factores, tales como la falta de disponibilidad de alimentos, la carencia de poder adquisitivo, la mala distribución de los alimentos y el uso inadecuado de los mismos, la falta de acceso a recursos productivos, largos periodos de pobreza, variaciones en los precios y la producción, entre muchas otras causas.

Una crisis prolongada

Sin embargo, se ha notado que en los últimos años las crisis alimentarias se han convertido en crisis prolongadas, a largo plazo y más estructurales.
Esta situación merece un análisis más que profundo y medidas multi-direccionadas, esta es la visión de Alberto Fernández, quien ha creado el Consejo contra el Hambre a fin de tener una visión plural de este flagelo y abordar de manera rápida las medidas necesarias.

Un país saqueado y endeudado

Seguramente no será fácil recuperar un país que ha sido saqueado y endeudado, pero es tarea de todos, como argentinos, como hermanos, como ciudadanos, poner el hombro a la situación, trabajar día a día para mejorar la realidad y participar de las políticas sociales desde nuestro lugar.
La herencia de Mauricio Macri es más que pesada y está en nuestras manos no volver atrás, no retroceder en nuestras convicciones y defender nuestros derechos, el derecho a vivir de manera digna.
*Analista político.

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