Esa es la estimación preliminar del Gobierno; el promedio de las consultoras está en el 1,4 por ciento y el año cerraría en torno del 22 por ciento.

La inflación de agosto cerraría en torno del 1,5 por ciento, sin traspaso del dólar a los precios minoristas.

Fuentes oficiales indicaron que la cifra del mes estará un poco por debajo del 1,7 por ciento registrado el mes pasado por el Indec.

En tanto, el promedio para las consultoras que miden la inflación en forma privada arrojaría una suba del 1,4 por ciento.

Los analistas aclararon que, en términos interanuales, el registro posiblemente suba en agosto respecto de julio, por la base de comparación, ya que agosto del año pasado presentó una inflación baja por la marcha atrás del Gobierno respecto de la suba de la tarifa del gas luego de fallos adversos en la Justicia.

Además, subrayaron que, pese al aumento del dólar registrado hasta las elecciones primarias, no hubo un traspaso importante del tipo de cambio a los precios al consumidor.

De este modo, el año podría terminar con una inflación del 22 por ciento, lejos de la meta fijada por el Banco Central del 17 por ciento, pero casi la mitad que la registrada en 2016.

El economista jefe de FIEL, Juan Luis Bour, sostuvo que la inflación del mes cerraría en el 1,3 por ciento a nivel general y también en la inflación núcleo. En cambio, los alimentos crecieron en torno del 2 por ciento. “Los precios regulados estuvieron tranquilos, al igual que el precio de los bienes; no se ve traslado a precios de la devaluación. Si uno ve la variación mensual del tipo de cambio en promedio y la de la inflación de bienes, no hay demasiados sobresaltos”, explicó.

Por su parte, FIEL espera que el año termine con una inflación por debajo del 22 por ciento. Y Camilo Tiscornia, socio de C&T, estimó un número similar. “Hasta la semana pasada, la inflación rondaba el 1,1 por ciento, pero es posible que termine en el 1,3 por ciento. Y la inflación de los últimos 12 meses pasará del 21 al 22 por ciento por la comparación con agosto del año pasado”, detalló. Los alimentos, indicó, “se presentaron bastante tranquilos, con una suba en torno del 1 por ciento”, mientras que “en términos generales no hubo traspaso del dólar a los precios”.

Pablo Goldín, director de Macroview, dijo que prevén una inflación del 1,6 por ciento. “El vaso medio lleno es que no hubo traslado del dólar a precios; el medio vacío es que cuesta perforar el piso del 1,5 por ciento mensual, por la macroeconomía y por los aumentos pendientes de tarifas, que seguramente se darán antes de fin de año en luz y gas”, explicó.

Para este año, consideró que la inflación cerrará en 22 por ciento y, a priori, dijo que será difícil alcanzar el 10-12 por ciento que quiere el Banco Central. “Seguirá la recuperación económica y la baja de la inflación, pero las metas, al igual que este año, serán difíciles de cumplir”, concluyó.

El estudio Ferreres calculó que la inflación rondará el 1,4 por ciento en el mes, mientras que Elypsis prevé que sea del 1,5 por ciento.

El economista jefe de Elypsis, Gabriel Zelpo, dijo que “las carnes subieron 2.3 por ciento en el mes, aceites y grasas 1.8 por ciento y los panificados 1.8 por ciento; las frutas y verduras también subieron fuerte”.

En el informe de LatinFocus Consensus Forecast de este mes, el promedio de la inflación esperada por los analistas para este mes es del 22,8 por ciento, aunque Capital Economics estimó el 27,6 por ciento, seguida por Oxford Economics en el 26,8 por ciento y Abeceb el 24,5 por ciento. Del otro lado se ubicó el estudio Ferreres con el 1,9 por ciento.

 

 

 

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