Según informó el Indec, los alimentos tuvieron un incremento de precios de 4,9% en el primer mes del año; para este año el Gobierno estimó una suba del IPC del 33% en el presupuesto y los privados del 55%.

La inflación de enero fue de 3,9%%, informó este martes el Indec. De esta manera, con el índice mensual más alto desde abril pasado, la suba de precios acumuló una variación de 50,7% en los últimos doce meses.

Las subas por encima del promedio del mes se dieron en Comunicación (7%), por los aumentos en telefonía y acceso a Internet, Restaurantes y hoteles (5,7%), por el impacto estacional del turismo, y en Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,9%). En este último caso, se destacaron muy fuertes aumentos en Verduras y legumbres (30,8%) y Frutas (8,6%) en la medición correspondiente al Gran Buenos Aires.

“El alza de los alimentos y bebidas no alcohólicas (4,9%) fue la de mayor incidencia en todas las regiones. Lo más relevante en la división fue el incremento de Verduras, tubérculos y legumbres, donde se destacaron el tomate, la lechuga, la papa y la cebolla, entre otras. También sobresalió dentro de la división el alza de Frutas, especialmente el limón y la naranja”, señaló el informe del Indec.

Asimismo, enero evidenció las diferencias cada vez más marcadas entre los precios que componen el índice. Según el informe del Indec, en enero los productos estacionales se dispararon un 9%, compensados con los precios regulados que llegaron al 2,8% (como las tarifas de servicios públicos) mientras que el resto de los precios, el denominado IPC Núcleo, quedó en 3,3%.

El Índice de Precios al Consumidor estuvo en línea con lo que esperaban las estimaciones oficiales y las proyecciones de consultoras privadas. El año arrancó así con un ritmo inflacionario que el Gobierno considera elevado y que prepara el terreno para una primera parte del 2022 con una situación de precios persistente. Para este año el sector privado espera una suba de precios aproximada de 55% a lo largo del año. El Gobierno, por su parte, estableció una pauta de negociación de paritarias de 40% para los gremios y empresas que se sienten al primer tira y afloje salarial del 2022.

El propio Gobierno, a través del secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, había dicho que la inflación de enero iba a ser similar a la de ese mismo mes del año pasado, cuando marcó un 4%, y había estimado que este año el acuerdo con el FMI podría funcionar como “ancla antiinflacionaria” por lo que la suba de precios a lo largo de 2022 podría “no ser peor” que el 50,9% con que finalizó el 2021.

“Estimamos que el índice de enero va a dar igual que el del 2021, por lo cual no va a hay un agravamiento del problema en un contexto más difícil”, dijo el secretario de Comercio, encargado de los programas de controles de precios. Asimismo, Feletti aseguró que el programa Precios Cuidados busca compatibilizar la política de precios con la recuperación de los salarios y aspira a funcionar como un “ancla antiinflacionaria”. Aunque reconoció: “Estamos perdiendo la batalla de los productos frescos, como la carne, el tomate, la papa, las verduras”.

La suba de precios impacta principalmente en los barrios populares del Conurbano bonaerense. El índice del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), que todos los meses releva los precios de 57 productos de la canasta básica alimentaria en 600 comercios ubicados en barrios populares del conurbano bonaerense. En enero, ese indicador arrojó una suba promedio de 5,76%, un registro mayor al que se espera informe esta tarde organismo de estadísticas nacional, incluso para la categoría alimentos y bebidas.

El relevamiento también identifica las diferencias de precios entre los precios que los consumidores pueden obtener en los supermercados bajo el paraguas de Precios Cuidados y aquellos disponibles en los comercios de los barrios populares que no quedan bajo el alcance del programa oficial. Así, se encuentran diferencias para un mismo producto de más del doble y de hasta 60% en el caso de alimentos de primera necesidad.

El índice de inflación que se dio a conocer hoy es un elemento que podría condicionar una nueva suba de tasas de interés del Banco Central, en medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.

Sucede que la inflación, además de ser una cuestión decisiva en el devenir de la macroeconomía y de los bolsillos de los hogares, también forma parte de la discusión con el organismo financiero con el que el Gobierno busca cerrar en los próximos días un acuerdo técnico definitivo y la puesta en marcha de un nuevo programa que refinancie el préstamo Stand By de 2018.

El IPC de enero es, además, un dato que espera el BCRA que conduce Miguel Pesce para determinar si habrá esta semana un nuevo ajuste en la tasa de referencia, de las Leliqs. El Banco Central ya aumentó en dos puntos la tasa de interés, del 38% al 40% y descongeló así la tasa de interés en pesos tras un año sin cambios. Además, también subió la posición de plazo fijo para los ahorristas en orden del 39% anual.

 

 

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