Tras las intensas precipitaciones ocurridas entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, la localidad de Los Ralos enfrentó una situación de emergencia por inundaciones que afectó de manera notable a varios sectores, con especial impacto en la zona denominada Lolita Norte. Así lo confirmó el director de Defensa Civil local, Rayhan Ahmed, al brindar detalles luego de una extensa jornada de trabajo.
Situación crítica
Ahmed describió el episodio como una situación crítica que perjudicó de manera directa a seis familias, y detalló que el operativo de respuesta se extendió a lo largo de toda la mañana y gran parte del día. Intervinieron la comuna de Los Ralos, el hospital local, asociaciones civiles, Defensa Civil Provincial, brigadistas, Bomberos de la Policía y la Policía Lacustre, que aportó unidades anfibias para trasladar a familias aisladas por el avance del agua.

Varios tramo afectados
Pese a la magnitud del anegamiento, no se concretaron evacuaciones permanentes: muchas familias optaron por permanecer en sus viviendas por temor a robos o a perder las pocas pertenencias que les quedaron. Como medida preventiva, durante la mañana la Escuela N.º 111 de Lolita Sur funcionó como punto de recepción de asistencia y alimentación; por la tarde, sin embargo, los vecinos retornaron a sus domicilios.

Al cierre del operativo, la Policía comunicó que la zona no registraba personas evacuadas ni aisladas, por lo que la situación fue considerada momentáneamente normalizada.
Alerta amarillo
No obstante, la preocupación persiste por el alerta amarillo emitido por el Servicio Meteorológico Nacional. Ahmed señaló que el monitoreo continúa junto a Defensa Civil Provincial: hay llovizna leve que genera inquietud, y advirtió que nuevas precipitaciones intensas podrían provocar una repetición de la emergencia.
En paralelo, el área social de la comuna prosigue con la asistencia a las familias damnificadas, entregando colchones, camas y alimentos, y recibiendo donaciones de vecinos y organizaciones de la provincia. La comuna se prepara para posibles nuevas solicitudes de ayuda y refuerza los mecanismos de respuesta rápida en caso de que las condiciones meteorológicas empeoren.


