Un grupo de personas increpó a una mujer en pleno centro de Mar del Plata, acusándola de haberlas estafado en la venta de diferentes bienes. Tras un breve intercambio de palabras, la tensión fue incrementándose y el episodio derivó en una pelea que culminó con la presunta estafadora semidesnuda y tirada en el piso.

El hecho se produjo durante la tarde del domingo en las puertas de un edificio ubicado en la avenida Colón al 1300. Allí, los denunciantes se congregaron para exigir la devolución del dinero, pero se encontraron con la promesa de recibir la plata al día siguiente y el pedido de clemencia de la acusada porque sus hijos están solos y sufre de presión alta. Ante esta respuesta y luego de una intensa discusión, se desató el encontronazo.

Yanina Alderete, una de las damnificadas, filmó la secuencia con su teléfono celular y luego lo subió a las redes sociales. “Te vamos a escrachar por todos lados hasta que devuelvas toda la plata… y dejá de amenazar por que ya están todas las denuncias hechas”, escribió junto al video publicado.

Las denuncias fueron presentadas en las comisarías Segunda y Novena. De acuerdo al grupo de víctimas, el nombre real de la estafadora es Natalia Giselle Benávidez. Según señalan, todas llegaron a contactarla por publicidades de ventas en la misma red social en la que la estafadora usaba diferentes alias.

En el video se ve a Benavídez forcejeando con una joven identificada como Daiana Beltrán, que reclama el dinero adelantado por una moto Honda Dax 70 (la transacción consistía en un adelanto de 3 mil pesos y luego cuotas hasta completar los 15.000, especificó al sitio 0223).

Este mediodía una decena de víctimas volvieron a presentarse en el lugar. Pero se enteraron de que Benavídez ya había dejado el cuarto que alquilaba, retirándose junto a dos menores, tal como indicaron los propietarios del inmueble.

Una de las presentes fue Marcela, que contó su caso: “Me encontré una publicación en Facebook donde una chica vendía motos en cuotas. Lo vi como una posibilidad porque yo no tengo recibo de sueldo. Para mí era una oportunidad para poder pagar la moto por mes”.

“Vine a verla a este edificio, le presenté una fotocopia del DNI y 3 mil pesos. Junté el dinero y le pagué -continuó el relato-. Unos días después me llamó para decirme que había problemas. Yo nunca vi físicamente la moto. Solo me llevé un recibo por el dinero que le pagué”.

“A partir de ahí le empecé a reclamar para que me devuelva el dinero o que me entregue la moto porque realmente la necesitaba. Desde ahí empezó a amenazarme hasta que me dijo que no iba a parar hasta verme enterrada”, dijo a Radio Brisas. Además del efectivo, varias víctimas denuncian reiteradas amenazas de parte de Benavídez.

fuente: infobae

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