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Unos 500 policías fueron afectados al operativo que fue supervisado por el ministro de Seguridad y el jefe de la Policía. Sorpresa en los alumnos.

Los alumnos tucumanos fueron sorprendidos esta mañana cuando llegaban a los colegios. Antes de ingresar a clases, la Policía revisó mochilas en un operativo en el que fueron afectados alrededor de 500 efectivos y que se extendió en el casco céntrico y en la periferia de la capital. 

El gobernador Osvaldo Jaldo anunció ayer un decreto para combatir la violencia protagonizada por estudiantes de secundaria que se citan a través de Whatsapp para pelear en las calles. El mandatario advirtió que los alumnos serán llevados a comisarías o cárceles, de ser necesario. 

El ministro de Seguridad de la Provincia, Eugenio Agüero Gamboa, estuvo supervisando el accionar de los efectivos: “Siguiendo las instrucciones del gobernador Jaldo se diagramó un operativo de seguridad en los colegios secundarios de la provincia para garantizar el bienestar”. 

Asimismo, comentó que las medidas fueron tomadas para evitar futuros conflictos entre los menores de edad. “Se les pidió a los chicos que muestren sus mochilas para ver si tenían armas blancas o no. Este es un problema de los padres, de los educadores, de la sociedad y del gobierno, por lo cual nos estamos ocupando para darle una solución a este problema”. 

“Poner límites es un acto de amor. Los que somos padres lo sabemos. Los adolescentes necesitan límites para que tengan un buen crecimiento y sean mejores que nosotros. Esa es la preocupación que tenemos que tener como sociedad”, sentenció.

Por su parte, el jefe de la Policía, Joaquín Girveau Olleta, detalló que se afectó a casi 500 efectivos, incluido el Grupo Cero. “Se desplegó un operativo para evitar actos de desorden y de vandalismo. Vamos a evitar cualquier hecho que signifique a posterior la muerte de una persona”. 

“La Policía tiene instrucciones de cómo actuar. No vamos a ser tibios por más que sean menores. Actuaremos y luego la Justicia determinará qué hacer”, remarcó. 

Podrán detener a los alumnos que causen disturbios en la calle: Jaldo autorizó a la Policía a tomar las medidas que sean necesarias para garantizar el orden público en las calles, incluso si es necesario detener a los adolescentes y llevarlos a comisarías.

Posibles expulsiones e inhabilitaciones a estudiar por un año: las escuelas públicas y privadas podrán expulsar a los alumnos que protagonicen este tipo de peleas. Esos estudiantes no podrán ser aceptados en ningún establecimiento por un año.

 

La responsabilidad también recaerá sobre algunos padres: el gobernador instó a los padres a tomar cartas en el asunto, aclarando además que si en los pleitos se ven involucrados hijos de empleados estatales (del PE), los padres serán sancionados.

 

 

fuente: lagaceta

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