Florencia Aranguren había cumplido los 31 años el pasado 20 de noviembre. Practicaba acrobacias sobre trapecio, ilustraba a mano y era amante de los piercings

Florencia Aranguren había llegado a la ciudad hacía cuatro días. Los momentos previos al crimen quedaron registrados en un video. Hay un detenido.

La argentina Florencia Aranguren, de 31 años, fue asesinada a puñaladas en la ciudad brasileña de Buzios. Su cuerpo fue encontrado este miércoles en un sendero cercano a la playa, a metros de donde estaba su perro. Hay un detenido.

Según el medio local O Globoel cuerpo fue descubierto por un vecino de la zona, quien declaró como testigo. Tras unas una breve investigación, la fuerza de seguridad local arrestó a un sospechoso, que tenía antecedentes penales.

Todo comenzó este 6 de diciembre apenas pasadas las 7 de la mañana. Los momentos previos al crimen quedaron registrados por una cámara de seguridad de la zona. En la secuencia, que encabeza esta nota y que dura poco más de un minuto, se ve a la víctima caminando con su perro en la zona de Playa José Gonçalves, en la Región de Lagos, al sur de Buzios. Veinte minutos después —en una bicicleta, de remera y gorra— se lo ve pasar por el mismo lugar al agresor.

Por el momento, se desconoce si la venía siguiendo o si la cruzó en el camino y la mató.

Media hora más tarde, cerca de las 8 de la mañana, un vecino encontró el cadáver de la joven argentina. Tenía varias heridas de arma blanca. El hombre dio aviso a la Guardia Municipal y, de inmediato, se trasladaron al lugar agentes de la Policía Militar y de la Policía Civil, así como el secretario de Seguridad Pública de Buzios, Sergio Ferreira. De acuerdo con el diario el diario “Folha de Buzios”, mientras los efectivos realizaban sus tareas, el perro permaneció junto al cadáver durante toda la investigación policial.

Florencia Aranguren tenía 31 años (Foto/O Globo)Florencia Aranguren tenía 31 años (Foto/O Globo)

Más tarde, la policía arrestó a un sospechoso. El hombre (cuya identidad no trascendió) fue aprehendido mientras descartaba prendas con restos de sangre, en un condominio que invadió y que estaba cerca de la escena del crimen.

Antes de ser trasladado a la Comisaría 127, el agresor fue llevado al lugar del crimen. Al llegar allí, de acuerdo a lo informado por distintos medios locales, el perro de la víctima reaccionó inmediatamente en su contra.

Según pudo saber Infobae de fuentes oficiales, Florencia Aranguren había llegado a Buzios hacía cuatro días con la idea de radicarse allá. Tras la aparición de su cuerpo sin vida, los investigadores lograron ponerse en contacto con una amiga suya, quien estaba en la ciudad de Cabo Frío, para que viajara a reconocer el cuerpo.

Esta noche, a las 23, la hermana de la víctima y su cuñado, viajarán a Brasil. “La policía les notificó que mañana pueden entregarles el cuerpo para trasladarlo”, indicaron a este medio las mismas fuentes.

Con apenas 100 metros de arena, la Praia José Gonçalves es poco conocida por los turistas en Buzios. A 11 kilómetros del Centro, es una de las playas más bellas y conservadas de la región. Durante el verano, grandes arenales modifican el paisaje. En otras ocasiones, es un destino para surfistas.

El perro de la víctima permaneció junto al cadáver durante toda la investigación policial (Foto/O Globo)El perro de la víctima permaneció junto al cadáver durante toda la investigación policial (Foto/O Globo)

Antecedentes

Hace casi cinco años, en febrero de 2019, otro argentino fue asesinado a puñaladas en una playa de Brasil. su nombre era Daniel Barizone, tenía 65 años y era oriundo de la provincia de Córdoba. Lo atacaron dos delincuentes mientras vacacionaba con su familia en Salvador de Bahía.

El día del crimen, de acuerdo a la reconstrucción efectuada por los investigadores, Barizone caminaba junto a su esposa y a su hija adolescente por la Playa del Faro, en la ciudad de Itapúa. En un momento, dos delincuentes se le acercaron e intentaron robarle sus pertenencias. Entonces se produjo un forcejeo y los ladrones le asestaron dos puñaladas en la zona de las costillas.

En ese instante se desató el caos: el resto de los turistas presentes empezaron a acercarse al lugar del ataque, ocurrido en medio de la playa, otros corrían en busca de ayuda de algún médico de la zona. Una joven enfermera, que vivía por la zona, escuchó los gritos de la pareja y de la hija de la víctima y salió de su casa para intentar ayudar a Barizone.

“Escuché gritos. Me daba cuenta de que hablaban en otro idioma, no eran brasileñas. Seguro eran la mujer y la hija de este hombre. Estaban pidiendo auxilio. Cuando llegué, él ya llevaba bastante tiempo tirado ahí. Le hice primeros auxilios y después vino la ambulancia. Los médicos continuaron con la atención, que fue muy buena, pero no pudimos salvarlo. Ya no se podía hacer nada”, afirmó la enfermera en declaraciones a la cadena de televisión O Globo.

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