Letras de Fuego / Entrevista / Por Manuel Ernesto Rivas*. La voz de la sabiduría y de la humildad conviven en el escritor riojano Héctor David Gatica, quien forma parte de la literatura trascendente del interior de nuestro país.
Manuel Ernesto Rivas (MER): —¿Qué balance realiza de las actividades culturales de este año?
Héctor David Gatica (HDG): —Medianamente satisfactorias, con actividades en SADE, edición y reedición de libros, los encuentros de poetas en Tucumán y Salta, algunos recitales, la continuación de mi diario, que comenzó hace setenta años – 5 tomos, 2500 págs.-, esto entre otras travesuras.
MER: —¿Qué opinión le merecen los encuentros y ferias de libros que recorrió este año?
HDG: —Excelentes estos encuentros nos permiten estar en contacto con la poesía del país. Es de lamentar que, por los altos costos, ha disminuido la venta del libro.
MER: —¿Considera que hubo crecimiento entre los escritores de la región?
HDG: —De eso no estoy tan seguro.
MER: —¿Pensó que iba a escribir semejante cantidad de libros cuando publicó Memoria de los llanos?
HDG: —Claro que no. Pensé que terminaba ahí. “Memoria de los Llanos”, que Ud. nombra, lleva 16 ediciones. Con otros cuatro primeros libros lo escribí cuando vivía en el campo y solo tenía enseñanza primaria, entre esos 4, “Los Fundadores del Olvido”, 12 ediciones, que cuántos me han comentado, sean de abundante lectura o poca, haberlo leído más de diez veces. Robin Wood, quizás el creador de historietas más talentoso del mundo, dijo de él: “¡Cómo escribe este hombre!”
MER: —¿Cree que en su obra logró visibilizar a los invisibles y marginados de la sociedad?
HDG: —Siempre estuvieron presentes y considero como a padres de mis inicios, a carboneros, hacheros, poceros, carreros, cuyos nombres llegaron hasta Francia, cuando “Memoria de los Llanos” se tradujo al francés para ser enviado a universidades y principales centros culturales de ese país.
MER: —Usted se carteaba con grandes escritores ¿con quién pudo forjar vínculos más fuertes?
HDG: —Algunos solamente: Juan L. Ortiz, gran poeta entrerriano en cuya casa estuve gozando de la lectura que me hacía de sus poemas inéditos. Nicandro Parra, que, al visitarlo en su casa de Chile, me obsequió sus famosos “Antipoemas” y sus “Versos de Salón”. Augusto Roa Bastos, que me regaló su tan conocido Libro “Hijo de Hombre”, por haber publicado en mi revista Poesía Amiga su última poesía, abandono por el fallecimiento del poeta paraguayo Herib Campos Cervera. Josefina Plá, gran poeta paraguaya, a quien visité en su casa de Asunción. Yolanda Bedregal, autora de los afamados “Alegatos”, que visité en Bolivia. Thiago Da Mello, poeta brasileño traducido por Neruda y Benedetti, que, en un encuentro en Santa Fe, por solicitud suya, se llevó los dos tomos de mi obra “Este Canto Es América”, para trabajar en una antología. Julio Lazarte, único en lo suyo. Juan Filloy, que escribió novelas hasta los 106 años, cuando su muerte. Marco Denevi; Félix Luna, que me presentó en Bs. As. uno de los cuatro tomos de mi obra “Integración Cultural Riojana”. Me comunicaba asiduamente con poetas del NOA, y qué poetas: Tata Herrera de Neuquén, Edgar Morisoli de La Pampa, Jorge Leónidas Escudero de San Juan, Hilda García, Raúl Herrera de Catamarca, Poli Soria de Tucumán, Alfonso Nassif de Santiago del Estero, Raúl Aráoz Anzoátegui, Eduardo Ceballos, Teuco Castilla de Salta, Jorge Calveti, Andrés Fidalgo de Jujuy. Durante muchos años estuve en comunicación con la casi totalidad de las naciones de América Central y América del Sur, varias ciudades de España, con Portugal y Holanda. Recibía de a caballo, pues ni estafeta teníamos allá en el campo, Villa Nidia, lugar que no figura en ningún mapa geográfico, sí, en el mapa de la poesía, aparte de libros dedicados por sus autores, alrededor de cien revistas literarias, y vaya qué revistas, que conservo en Villa Nidia en una biblioteca local y universal, local porque tiene libros de autores de un departamento, solamente, más de ochenta, caso único en el país, y lo recibido por correo o recogido en los viajes. Atahualpa Yupanqui, Armando Tejada Gómez, Jaime Dávalos. Y cuántos más, de fecunda labor.
MER: —¿Qué sensación le despierta que sus compilaciones literarias sean de consulta ineludible de los estudiosos de la academia?
HDG: —Si eso es importante, en mi caso valoro también lo del carbonero Luis Fernández, que, al visitarlo en su ranchito en medio del campo, tras una risotada de saludo, muy propia de él, me dijo: “Ya sé que habla de mí en dos libros suyos”. Berna Miranda, apenas con segundo grado, leía en su lecho de enfermo terminal, “Memoria de los llanos”, donde hay un poema para él. Alfredo Palma, hachero, personaje del cuento “La Herencia de las Hachas”, que, si le pedían que les prestara el Libro los “Fundadores del Olvido”, en poder suyo, se los alcanzaba en la mañana y en la tarde ya iba a reclamarlo.
MER: —¿Intuía, cuando componía junto a Ramón Navarro que La Cantata Riojana se iba a transformar en un ícono del cancionero nacional?
HDG: —No, por cierto. Este año se cumplieron los cuarenta de su creación, presentado 4 veces por distintas orquestas y coros. A lo largo de sus actuaciones, más de 50, en toda la provincia, en 13 provincias, en los teatros de Bs. As., San Martín, Cervantes, Colón. Como hecho único comenzó siendo interpretada solo por artistas hombres, luego solo por mujeres, de entre las mejores cantantes riojanas, luego solo por jóvenes, y ahora por coros de niños. Había que ver y oír y abrasarse y llorar, interpretada por 120 niños.
MER: —¿Qué siente cuando observa que hay una calle en la Rioja con su nombre?
HDG: —Además de esa avenida, el Centro Cultural de Villa Unión, hermoso edificio, la Esc. 413 de Ulapes, que en la tarde lleva el nombre de Ariel Ferraro, el Museo de Villa Nidia, busto en la plaza de Ulapes, junto con el de Ariel Ferraro. Los dos nacimos en el mismo departamento. Siento agradecimiento. Pero no, soberbia.
MER: —¿Sobre qué temática le gustaría escribir?
HDG: —En lo que aparece en el momento.

MER: —¿Siente a sus hijos escritores como continuadores de su actividad?
HDG: —Me hace feliz comprobar que me han superado ampliamente.
MER: —Si pudiera pedir un deseo ¿Cuál sería?
HDG: —Seguir teniendo proyectos hasta el último suspiro.
MER: —¿Qué está planificando para el año 2006?
HDG: —Continuar con mis recitales orales, ya más de 300, por todo el país. Me faltan, solamente, Neuquén y Tierra del Fuego. Siempre la lectura. Siempre, también, mi diario, que lleva el nombre de Mis Sueños de Aquellos Días, cinco tomos, 2300. páginas. Si en lugar de tomos de 600 págs. lo hubiese hecho de 100, serían 50 libros, que, sumados a los más de 40, me estaría acercando a los 100. Perdón, querido Manuel, por la torpeza. ¨Por otra parte, hubiese sido lo más acertado, ya que se hubiera enterado tanta gente sobre la que escribí y que ya no están. Para salvar en parte esa equivocación, estos días se me cruzó la idea de reducir cada volumen a cien páginas, sin aquellas partes que siendo las más queridas del autor, pueden no serlo para el lector. Serían entonces cinco libros con el nombre de “Sueños Escogidos”. Ya le veo la cara descreída, Manuel, y diciéndose: Eso no hace juego de los cinco con los noventa. Con el primero sí. Le cuento que la razón por la cual demoré estas contestaciones, es porque me entusiasmé con esta idea, me enfrenté con el primero y no paré hasta dejarlo listo para su edición. Hay más fechas.
*Fundador y director de Diario Cuarto Poder y Letras de Fuego Ediciones. Profesor en Letras e Historia, periodista, gestor cultural y escritor.
Datos biográficos del entrevistado
Nació en Villa Nidia, La Rioja. La vasta trayectoria de Héctor David Gatica incluye numerosas distinciones y premios literarios. Fue director general de cultura de la provincia de La Rioja, miembro del directorio de radio y televisión riojana, asesor cultural ad honorem del municipio capitalino y miembro del primer consejo consultivo para la edición de la colección la ciudad de los naranjos de la biblioteca Mariano Moreno. Es autor de La Cantata Riojana, además de una treintena de libros, entre los cuales se destacan dos antologías de escritores de Argentina y de América Latina.


