El camarista Eduardo Farah, en marzo, ingresando a los tribunales.

Es uno de los jueces que ordenó liberar y alivió la situación judicial de Cristóbal López. El Gobierno lo tenía apuntado.

El camarista Eduardo Farah, uno de los jueces que votó por la excarcelación de Cristóbal López, presentó un escrito ante el Consejo de la Magistratura, donde está siendo investigado, pidiendo su traslado. Farah quiere que lo trasladen a un Tribunal oral Federal de San Martín, que hasta ahora tiene a sus tres jueces. Es posible, entonces, que provisoriamente vaya a un Tribunal Oral Penal Económico (TOPE) de la Capital Federal.

Farah quedó bajo la lupa tras su decisión de votar por la excarcelación de Cristóbal López y Fabián De Sousa en la causa donde se investiga la falta de pago del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) a la AFIP por 8.000 millones de pesos con la firma Oil Combustibles SA.

Junto con su colega de la sala I de la Cámara Federal porteña, Jorge Ballestero, Farah votó además por modificar la calificación de la acusación contra López en la causa. El juez Julián Ercolini y el fiscal Gerardo Pollicita habían determinado que se trataba de una defraudación al Estado y les trabó un embargo de 17.000 millones de pesos, mientras que los jueces de Cámara cambiaron ese delito por una mucho más leve retención indebida de tributos. También redujeron el monto del embargo -que Ercolini había calculado de acuerdo a la magnitud de la deuda de Oil actualizada por intereses y punitorios- a 8.945 millones de pesos.

A raíz del escándalo que desató ese fallo, la Corte pidió que el Consejo de la magistratura investigue presuntas irregularidades en la conformación de la Sala de Cámara, ya que, convocado por Ballestero, el juez Farah tuvo que desempatar entre el la negativa del camarista Leopoldo Bruglia a liberar a Cristóbal López y el voto del propio Ballestero, con una postura contraria.

El Consejo recibió también una denuncia de Elisa Carrió contra Ballestero para investigarlo por supuesto enriquecimiento ilícito, mientras en círculos judiciales y políticos crecía el rumor de una posible coima para que los camaristas beneficiaran al dueño de Indalo.

En este escenario, Farah presentó una nota ante la Magistratura pidiendo su traslado, “algo que puede contribuir al desarrollo de la investigación vigente sobre el camarista”, y “ayudar a la transparencia del proceso”, según confirmaron a Clarín quienes interpretaron el espíritu de la nota.

Por cuestiones familiares el juez Farah finalmente descartó un posible traslado a Mar del Plata, su ciudad natal y a la que inicialmente habría intentado ser enviado, tal como informó este diario. Ahora entonces la primera opción solicitada es un Tribunal Oral Federal de San Martín, en el Gran Buenos Aires. Allí no hay una vacante actualmente, pero se podría generar en breve, si uno de sus jueces es designado en la Cámara de Casación, como prevé el oficialismo.

Hasta que esto suceda, Farah podría ir a un TOPE de la Capital Federal, que cuenta con un cargo vacante.

La solicitud del camarista, que según confiaron busca“preservar su carrera en el fuero federal”, tras semanas de fuertes de críticas por la resolución que firmó.

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