asesino

El policía que acabó con la vida de un joven en el barrio Independencia fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y sometido a tres meses de prisión preventiva mientras avanza la investigación del caso, por el cual la auxiliar fiscal cuestionó también la actuación del personal de la fuerza de seguridad que presta servicios en la comisaría 8ª, que intervino en el sangriento suceso.

El crimen se produjo el domingo alrededor de las 7 y según expuso la auxiliar fiscal Luz Becerra, sobrevino cuando el efectivo Juan Alberto Salinas (27), se encontraba, vestido de civil, junto a un amigo también policía en un drugstore ubicado en avenida Independencia al 3.100.

Hasta ese lugar llegaron Juan Pablo Ovejero (24) y su amigo Maximiliano Roldán con quienes surgió malentendido que derivó en una discusión que involucró a todos los presentes. “Ovejero logró evadir a Salinas y se retiró junto a Roldán doblando hacia un pasillo. Salinas los persiguió hasta la esquina y utilizando su arma reglamentaria, con intención de causarle la muerte, le efectuó dos disparos a Juan Pablo Ovejero, quien iba de espaldas”, narró la representante del Ministerio Público Fiscal.

Uno de los disparos alcanzó en el hombro izquierdo a la víctima, que cayó boca abajo y falleció en el lugar.

Luego de efectuar los disparos Salinas y su amigo se dirigieron hacia la seccional 8ª para informar lo sucedido, aunque con algunas modificaciones sustanciales, ya que según la investigación, informaron al personal policial que Ovejero y Roldán habían intentado asaltarlos y que en medio de un forcejeo para evitarlo el disparo fatal se produjo de forma accidental.

Las declaraciones de testigos que presenciaron la pelea y los videos registrados por una cámara de seguridad del negocio, sumadas a las pericias realizadas por el cuerpo del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), permitieron a los investigadores de la Fiscalía de Homicidios II, dirigida por Carlos Sale, descartar la exposición del ataque.

Los testimonios mas fuertes fueron los de la empleada del drugstore y “Maxi” Roldán. “A las 6 llegamos al drugstore y había dos ‘vaguitos’ afuera. Uno nos dijo que era policía y que nos iba a meter en cana. De ahí sacó el arma y nos apuntaba. Yo le dije a Juampi ‘ya está, vamos’, entonces nos fuimos corriendo. Al doblar hacia el pasaje el policía nos seguía corriendo y nos hizo un disparo. Iba corriendo un poco más adelante que Juampi; nos hizo un segundo disparo y ahí ya lo vi a Juampi tirado”, describió Becerra, citando la narración de Roldán.

Durante la audiencia, la auxiliar fiscal puso en palabras los registros de las cámaras de seguridad, donde “se ve cómo llegan Ovejero y Roldán. Ovejero tenía una botella en la mano y Roldán un vaso. El otro empleado policial se bajó del auto y estaban los cuatro hablando. En ningún momento se ve que Ovejero haya tenido la intención de quitarle algo a Salinas pero sí se ve la prepotencia de Salinas cuando saca su arma de fuego de la cintura y le quiere pegar un culatazo a Maxi”, describió.

Luego agregó que “la víctima y Roldán se van. En el video se ve que el compañero de Salinas intenta frenarlo para que no continúe siguiéndolos, pero no lo consigue. Salinas avanza y luego se pierde de vista a Ovejero y a Roldán. Salinas llega hasta la esquina del pasillo con el arma en la mano y se lo ve volver hacia el drugstore y guardar el arma en su cintura. Le dijo algo a la empleada del drugstore, se subió al auto y se fue”, señaló Becerra. Y afirmó: “la secuencia coincide con los testimonios y confirma nuestra teoría del caso, que de ninguna manera hubo un intento de robo por parte de la víctima y su amigo”.

Becerra imputó a Juan Alberto Salinas como autor del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y requirió que sea sancionado con seis meses de prisión preventiva para resguardar la investigación.

“Estamos hablando de un delito claramente grave. En el video se ve la forma en que se hace el guapo con el arma reglamentaria que tenía en un momento en el cual no estaba prestando servicio. Se presentó en la comisaría confundiendo al personal policial, que se dejó confundir muy fácilmente sin realizar mayores investigaciones sobre cómo efectivamente habría ocurrido el hecho. Ya quiso entorpecer el procedimiento con su comportamiento, no le salió bien pero lo intentó. Al ser personal policial puede querer influenciar a otros efectivos para ser beneficiado durante la investigación y también puede influenciar sobre los testigos”, sostuvo la funcionaria judicial.

El abogado defensor Eduardo Herrera no rechazó de plano la medida, pero solicitó que fuera por 45 días. Además adelantó que desde la defensa están trabajando en una teoría del caso diferente a la del MPF.

Antes de acceder a la resolución final, el juez Eduardo Martín González le preguntó a Salinas si quería declarar, oferta que el imputado descartó.

Quien si habló fue Juan Carlos Ovejero, padre de la víctima, quien aprovechó el momento para efectuar una grave acusación, al decir que “el policía que mató a mi hijo debe saber muy bien que cuando trabajaba de ‘pitito’ mató a un amigo de mi hijo Juan Pablo, ‘Harry’. Le dio dos o cuatro tiros en la espalda para robarle una moto de enduro y el chico cayó muerto. Desde ese momento, en el año 2019, es que mi hijo tuvo discusiones con este muchacho. Desde ese momento que lo amenaza a mi hijo. Él le juró a mi hijo que lo iba a matar de la misma forma que lo mató a su amigo Harry, y lo logró. Lo único que quiero es justicia; las cosas están claras”, aseguró.

Finalmente el juez que presidió la audiencia determino que Salinas pase los próximos tres meses detenido para evitar que entorpezca la investigación.

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