Letras de Fuego / Noticias. La presentación del espectáculo “Borges, el eco infinito”, a cargo de Leonor Benedetto y Alberto Favero en el Teatro San Martín, conmovió al público tucumano que revivió las diversas etapas del gran autor argentino.
Una cálida bienvenida
Una importante cantidad de público se dio cita este domingo en el Teatro San Martín, en donde Leonor Benedetto y Alberto Favero le dieron vida al espectáculo “Borges, el eco infinito”, en el que recorrieron producciones del célebre escritor.
La bienvenida estuvo a cargo de la referente de la Universidad San Pablo-T, Catalina Lonac, quien destacó la llegada del espectáculo, en el marco de la Gira Federal que promueve la Secretaría de Cultura de la Nación.
También agradeció al Ente de Cultura de la provincia por el apoyo y a los auspiciantes, que se sumaron ante el acontecimiento que se enmarca en las diversas actividades culturales por los 40 años del fallecimiento de Jorge Luis Borges.
En la oportunidad, Lonac agradeció la oportunidad a la académica Cristina Bulacio, una de las referentes más relevantes en materia de estudio y conocimiento de la obra y trayectoria del autor de “Ficciones”, entre otras obras poéticas y narrativas.
Una presentación impactante
Inmediatamente, ingresaron al escenario los protagonistas, Leonor Benedetto y Alberto Favero, quienes comenzaron a desplegar todo su arte, la destacada actriz con la narración y el recitado, y el músico con el acompañamiento y despliegue musical.
“El Aleph” inició la presentación con una lectura que tomó altura sublime, no sólo por la maestría de uno de los cuentos más emblemáticos de Borges, sino por la calidad y tono que le proporcionó la reconocida actriz argentina.
Desde ese inicio, que cosechó un cerrado aplauso del público, se fueron desgranando las obras y los temas preferidos de Borges: los malevos, la conquista del desierto, los laberintos, los espejos, la muerte de Facundo Quiroga, entre otros.
También hubo espacio para su amor por la ciudad de Buenos Aires, el tango como danza distintiva, el erotismo, y hasta aquel poema en torno al cual hay discusiones sobre su autoría, pero que implica un balance de la vida.
La guerra de Malvinas con el poema “Juan López y John Ward” también asomó como una definición contundente sobre lo que implica la guerra como enemiga de la hermandad de los hombres. Un momento, sin duda, emotivo.
El final recibió el merecido premio de un aplauso interminable, mientras las autoridades entregaban un ramo de flores a Benedetto y un presente a Favero. Ambos habían demostrado que Borges era más que un eco, era el propio infinito.


