Valentina Kogan está escribiendo las últimas líneas de su historia con el seleccionado femenino de handball. A horas del debut de la Garra frente a Suecia, la arquera habló con Infobae en la Villa Olímpica.
“Para nosotras venir a Río era algo impensado, y desde que se llenó de atletas no paramos de sorprendernos. Cuando vi a Djokovic y a Nadal fue increíble, compartir a la par esta experiencia con deportistas que son una especie de dioses es especial. Ya tenemos fotos con todos, cuando los veo me pregunto cuántas selfies nos vamos a sacar de acá hasta que nos volvamos”, deslizó con la sinceridad que la caracteriza,
“Me impactó compartir el gimnasio con Pau Gasol, estar ahí mirando cómo se prepara esa figura me volvió loca”, continuó la representante de Vilo con una expresión similar al de una niña que llevan por primera vez a un parque de diversiones.
Más allá del asombro que despiertan las estrellas internacionales, Valentina mantiene la ansiedad por debutar frente a Suecia el 6 de agosto: “Tenemos ganas de jugar porque los días se hacen largos. Nosotras estamos acostumbradas a entrenar doble turno, pero sólo tenemos una hora la cancha para practicar, entonces debemos buscar otras alternativas”.
A pesar del tiempo libre y el deseo por empezar la competencia, la porteña reconoció que su “principal desafío pasa por disfrutar de cada momento”. “Éste es mi cierre de ciclo, pero no el de la Garra. Hay muchas chicas jóvenes que son buenísimas, junto a otras con más experiencia de 28 ó 29 años que pueden tener otro Juego Olímpico y le pueden dar el crecimiento que necesita el handball argentino”, advirtió la arquera que será madre de mellizos dentro de dos meses.
“Estuvo planteado para retirarme cuando lleguen. Con mi ritmo de vida no puedo pensar en otros proyectos. Ser madre es algo que deseo desde lo más profundo de mi corazón y por eso le quiero dedicar todo el tiempo a mi familia. Teniendo una rutina de 8 o 9 horas todos los días es imposible”, explicó.
Su mujer está embarazada de un nene y una nena; y las distancias generan una impaciencia que supera cualquier logro deportivo. Por lo tanto, la conectividad es un factor fundamental para que la estadía en Brasil sea más amena: “Con Caro hablamos por Skipe, hacemos videos, nos mandamos mensajes todos los días… uno necesita sentirse cerca, porque estar bien emocionalmente te hace conseguir buenos resultados. Es parte de la adaptación”, advirtió Valen.
En Río protagonizará sus últimas actuaciones y, como ella destacó, tuvo la suerte de retirarse cuando lo deseó porque “en muchos casos hay lesiones o entrenadores que te obligan a terminar tu carrera”. Lejos de distanciarse del deporte, cuando vuelva a Buenos Aires tiene planeado seguir ligada al handball porque es la disciplina que ama, aunque antes cambiará los arcos que defiende por los pañales de sus hijos que pronto la darán un giro a su vida.

Fuente: Infobae

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