Cristina Fernández comenzó su discurso, en el microestadio de Atlanta, a las 20.45 y finalizó 21.33. Tenía como telón de fondo el centenario de la asunción del gobierno radical Hipólito Yrigoyen, pero fue, en rigor, un escenario de exhortación a “la construcción de un frente ciudadano para construir nuevas mayorías”, tal como sintetizó sobre el final.

Así lo expresó: “El rol que desempeña esta mujer argentina va a estar orientado única y exclusivamente a lograr la conformación y construcción de una nueva mayoría que le permita a los argentinos volver a tener un gobierno que los represente en sus intereses, en sus esperanzas, sus ilusiones, en sus ideas”.

Agregó: “Les digo como un compromiso de honor que no voy a tener una sola actitud, una sola decisión que obstaculice la construcción de ese frente que para mi y por la memoria de mi compañero es lo más importante que resta hacer en mi vida. Hoy la Argentina no necesita candidatos, sino dirigentes que se pongan al frente”.

La ex presidenta hizo este llamado “al frente ciudadano” junto a un sector de los radicales, representados en el escenario por Leopoldo Moreau (Movimiento Nacional Alfonsinista) y Gustavo López (Forja). También estuvo junto a ella, entre otros, el sindicalista Sergio Palazzo (bancarios) y el escritor y periodista Mempo Giardinelli. En los palcos estaban desde Hebe de Bonafini al ex ministro Carlos Tomada.

En otro tramo, CFK, al pegarle a la gestión de Mauricio Macri (¿qué clase de capitalistas son que no quieren que consumamos?”, tiró), recordó que se está por cumplir un año del debate presidencial. Apuntó en ese sentido: “Invito a los 40 millones de argentinos que exijan a los medios, que el día 15 de noviembre, vuelvan a poner el debate para que la ciudadanía pueda ver como los manipulan y cómo les mienten”.

Cristina también planteó la “necesidad de una reforma constitucional, una nueva constitución”. Explicó al respecto: “Donde no solamente modifiquemos la parte funcional y operativa de la segunda parte, sino también establecer nuevas reglas de juego, en las relaciones de poder porque ha quedado desbalanceada respecto a quienes no representamos a corporaciones ni tenemos grandes empresas ni representamos intereses foráneos”.

Añadió: “Esta nueva constitución exigirá la conformación de un gran frente ciudadano donde discutamos nuevamente nuestro país y las bases de nuestro país”.

Hubo palos y chicanas contra Macri, como cuando dijo: “Nunca se me ocurrió subir a un bondi artificial para hacer creer a los argentinos que soy popular”. O: “Nunca se nos ocurrió poner helicópteros ploteados”.

Finalmente, hizo alusión a las críticas del macrismo respecto a la “pesada herencia kirchnerista” y revirtió el término para referirse a los “logros” de su gestión: “Hubo una pesada herencia cuando recuperamos la administración de las AFJP. Dejamos una pesada herencia con paritarias libres y paritarias libres y convenciones colectivas de trabajo”.

Remató: “Si es tan pesada la herencia, que la devuelvan”.

Fuente: Clarín

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