Aunque los “pesos pesados” que dirigían la cárcel de Villa Urquiza aún siguen libres.

Los dos funcionarios del sistema penitenciario de la provincia que son investigados por la muerte de un preso en el Villa Urquiza se entregaron hoy ante la Justicia, después de que la Cámara de Apelaciones rechazara el pedido presentado por sus abogados defensores.

Walter Pato, jefe del Departamento Personal, y Fernando Cisterna, responsable de las Unidades 1 y 2 del penal, fueron procesados por la fiscala Adriana Giannoni, que investiga el asesinato de Fernando Sebastián Medina, ocurrida el 22 de noviembre pasado. Los dos funcionarios, acompañados por sus representantes Manuel Pedernera y Julieta Jorrat se entregaron esta mañana ante la División de Homicidios de la Policía de Tucumán.

En la última semana de diciembre, más precisamente el miércoles 27, Pato y Cisterna habían pasado seis horas detenidos en la Alcaldía de Tribunales, luego de prestar declaración indagatoria. Esa madrugada, el juez Alejandro Tomas les concedió la libertad.

Liberaron a los dos funcionarios que estaban detenidos por la muerte del recluso que denunció la venta de drogas en Villa Urquiza

Sin embargo, dos días después, Giannoni logró que otro juez, Víctor Pérez, -luego de que Víctor Rougés se inhibió- tomara la decisión de pedir la detención de Pato y Cisterna, horas después de que se cambiaran las autoridades de Instituto Penales de la provincia.

Luego de la Cámara de Apelaciones de la Justicia no hiciera lugar al planteo de la defensa, Pato y Cisterna, fueron puestos bajo arresto.

En la causa, que se encuentra en manos de Giannoni, se investiga el homicidio y si Medina fue desprotegido por los guardiacárceles para que fuera asesinado. Mientras tanto, el fiscal federal, Pablo Camuña, lleva adelante la instrucción por la supuesta venta de estupefacientes dentro del penal.

Medina (31 años), junto a otro recluso, habían denunciado la venta de drogas dentro del penal. Por cuestiones de seguridad, fueron trasladados a la seccional 7ª. Sin que se establecieran fehacientemente los motivos y sin ninguna orden judicial, el domingo 19 de noviembre, Medina fue llevado de regreso a Villa Urquiza. Ahí recibió una feroz golpiza y dos días después fue atacado por Alejandro “Pichi” Mendoza, en el patio de recreo del Anexo 1 de la cárcel.

Por la muerte de Medina, el ex titular del Institutos Penales, Guillermo Snaider, está acusado de haber cometido desobediencia judicial (no acató la orden de proteger a Medina tal como lo había dispuesto Roberto Guyot, juez de Ejecución y Sentencias), y por incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que se considera que no investigó la tortura que sufrió Medina antes de ser asesinado.

El director de Villa Urquiza declaró por la muerte del recluso que denunció la venta de drogas en el penal

También se encuentran imputados los integrantes del Sistema Penitenciario Pato, Cisterna y el oficial Claudio González, aunque este último goza de libertad, al igual que Snaider.

fuente. lagaceta

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