Ciclo Nunca Más, Literatura de la Memoria: la escritora tucumana Rita Valenzuela

Letras de Fuego / Ciclo Nunca Más, Literatura de la Memoria / Por Rita Valenzuela*. Compartimos el aporte narrativo y poético de la escritora tucumana para este ciclo que busca mantener viva la memoria colectiva.

“ALLÁ… A LO LEJOS, HAY UN ÁNGEL, OPACANDO CON SU LUZ A LOS PERVERSOS DE MI PATRIA”

Un relato muy especial, un compromiso con la historia, un acto de justicia con la vida misma.
Para eso debemos retrotraernos en el tiempo, allá por el año 1976 y debo aclarar que mi postura es imparcial a causas, motivos y protagonistas que mancharon de sangre nuestro suelo. Sólo estoy a favor y en reclamo de la vida de muchos inocentes, víctimas de aquel enfrentamiento de ideales.
Hay páginas de nuestra historia manchadas de sangre, de opresión, de injusticia, páginas que fueron escritas y perduran indelebles ante el paso del tiempo y en la memoria de quienes honran la vida y se rebelan ante la potestad indiscriminada de unos cuantos…
Éramos, en aquel momento, apenas adolescentes, llenos de sueños, plenos de vida, inocentes, entusiastas, inmersos en una sociedad desvirtuada, donde las ideas obraron de nexo entre la paz y el desorden institucional.
Éramos adolescentes, casi niños y entre esos niños estaba él, mi compañero, Juan Ángel Nughes o Yony, como lo llamábamos. Saliendo del colegio se lo llevaron, lo arrancaron de las aulas y nunca más lo vimos.
Pero la mente tiene sus misterios y va, sin nosotros percibirlo siquiera, recopilando datos y albergando emociones, las mismas que a través de los años, persistieron en mí y se arraigaron en mi esencia.
Siempre lo tuve presente, siempre me dolió su ausencia.
Hoy, mi mente recorre el tiempo ya ido para revivir su partida:
“El tiempo parece no haber transcurrido desde aquel 11 de agosto de 1976. Un grito de impotencia pobló las aulas, las calles, tu hogar… El aire se enrareció entre la bruma del desaliento y fenecieron las bonitas ilusiones, todo fue caos y desolación. Cientos de voces de jóvenes estudiantes se escucharon al unísono en un profundo y lastimero lamento por tu partida… tú ya no estabas, ya no estarías, tus huellas irían a poblar otro mundo. Todo quedó trunco, todo fue cercenado y nuestro mundo de niños adolescentes que poco y nada entendían de la vida se vio invadido por una realidad sórdida, inexplicable e injusta que desde ese momento nos robó la inocencia para mostrarnos un panorama acuciante y desolador, el cual había absorbido tu vida en un instante, el suficiente para dejarnos sumidos en una profunda y eterna tristeza…
Hoy, aún te recuerdo… con tus ojitos rasgados, tu mirada triste, tu pelo lacio, tu guardapolvo blanco.
Tu casa quedaba camino a la escuela y de regreso, al llegar frente a ella, aligerabas tus pasos y casi corriendo ingresabas a tu hogar. Un niño como tantos, tal vez un poco más callado que el resto, tal vez más simple o más tierno, no lo sé…Sólo sé que eras distinto a aquellos inquietos que siempre traían de la mano alguna travesura. Te recuerdo así, tranquilo y pensativo, como si tu mente estuviera ocupada en algo por resolver, entremezclado con los juegos de la infancia. Nuestro mundo de soles eternos donde sólo era posible la vida, los juegos, los bolsillos manchados con chupetín y los turrones compartidos en los recreos, nunca hubiera podido percibir siquiera cuál sería tu destino. Quién diría que alguien pudiera ensañarse con tu vida, plena de inocencia y de sueños por cumplir. Época nefasta de nuestra historia, donde el hombre condenaba al hombre, sin mediar la justicia Divina y donde la muerte también se mostraba despiadada con los inocentes. Y fue así que nunca más te vimos, tu figura dejó de ser parte de nuestras vidas y tu vida dejó de ser parte de nuestro tiempo. Sólo nos quedó tu mirada, sólo nos quedó tu silencio, también quedó un vacío enorme que permanece, un vacío lleno de esperas, lleno de manos de niños que se extienden al cielo, te reclaman, te presienten, te anhelan, un vacío lleno de voces, que al unísono se unen al viento y se elevan.
Yony… compañero… nuestra aula aún te espera, nuestras ilusiones con sus transparentes alas suspendidas aguardan que tus sueños se unan a los nuestros. Parece ser que el tiempo se detuvo en ese instante, a la espera de nuestros pasos, hasta que tus huellas emerjan y se unan, trascendiendo perennes desde las páginas de la historia.
Hoy, a 50 años de tu partida, te presiento, con tu rostro tranquilo, tu mirada profunda, allí, como siempre, con mucha paz, como un bello ángel que a lo lejos nos observa y nos protege. Pienso, evoco viejos momento… y te veo con una leve sonrisa, allá, del otro lado de nuestro mundo… tus brazos extendidos, tu pelo al viento y tu existencia a la espera de otra vida, donde tus alas puedan desplegarse y volar… volar lejos…lejos…
Fuiste luz que trastocaron en tinieblas, fuiste vida y confiscaron tu existencia.
Yo…aun te espero…

Rita Valenzuela

Dueños de la vida

Arde de pronto la sangre
de mi pueblo que reclama,
vidas que en hilos se mecen,
la muerte… su danza baila.

Fusiles en contrapunto
van trascendiendo distancias,
de enrarecidos poderes
ya se perciben fragancias.

Es la opresión pestilente
que al silenciar las palabras,
como hiena enfurecida
nos va devorando el alma.

¡De la vida, quién es dueño
En esta tierra que clama!

Rita Valenzuela

Datos biográficos de la autora*

Docente. Escritora. Prologuista
Pertenece al Staff de Escritores del Archivo Histórico de Tucumán.
Autora de los libros: “Alquimistas de la Vida, Santa Ana en la Historia (declarado de Interés Provincial); “Cuando el alma se rebela” (Poemas) y “Tamizando” (Libro de lectura).

Formó parte del equipo de trabajo del Archivo Histórico de Tucumán para la publicación del libro “BIBLIOTECAS POPULARES DE TUCUMÁN”.

Participó de la “Feria del libro” de Estados Unidos, Francia,, Italia, España, Ecuador, Panamá, Colombia, Argentina, Perú.

Reconocida por el HCD de J.B.Alberdi, entrevistada por el CONICET, seleccionada para capacitaciones docentes, reconocida a través de distinciones a nivel provincial, nacional e internacional por su aporte literario, promoción y difusión de cultura.

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