Letras de Fuego / Comentarios de libros / Por Manuel Rivas*. Cuando la poesía nace del propio pensamiento y circula floreciendo por el mundo y sus miserias. Un libro de poesía de Ana Lema Colangelo, con mirada personal y significativa. Ampliamente recomendable.

Un alimento para el alma

“Las bromelias son monocotiledóneas consumidas por los nativos desde tiempos prehispánicos. Los principales usos de las bromelias como fuente alimenticia incluyen desde el fruto completo hasta una parte de la planta, consumidas como vegetales o en bebidas preparadas”.

Vista la bromelia desde el plano alimentario, podemos decir que el poemario que lleva ese nombre es, al mismo tiempo, un nutriente del alma y un regocijo de belleza sensible en su maravillosa flor. Su autora, Ana Lema Colangelo, nos conmueve con una fuerte voz poética.

Tal como lo dice el prologuista, Carlos J. Aldazábal, la obra de la autora argentina con raíces italianas, transmite una “lírica narrativa o poesía del pensamiento”, en donde subraya que la autora “vuelve a conmovernos con ese modo de decir tan propio y necesario”.

Una mirada profunda

Y es justamente ese modo particular y especial el que nos conduce a lo largo de la obra, nos conmueve, nos sacude de una arbitraria modorra que no nos permite mirar en la profundidad de aquellos seres que sufren, de aquel mundo que habitamos y desgarramos al mismo tiempo.

La voz poética viste a personajes poéticos inusuales, si se quiere, como una mujer violada que expresa: “Vestí el saco azabache, las calzas / también mi alma” o “No porque fuera ajena a todo el río de sangre oscura / en el que mi recuerdo me sumía”.

Su pensamiento al construir poéticamente se filtra en situaciones cotidianas, como el conocimiento de un ex combatiente escocés de Malvinas en una clase de fotografía. “Rosario de tormentos sucedieron / indistinto si las huestes venían del sur o del norte / si a todos les quedaría sellado el corazón”.

Temáticas fuertes y dolorosas

La autora se anima a temas fuertes, como el maltrato infantil y echa mano a la transversalidad textual de canciones de cuna cuando dice en “Entrecasa”: “Mezquino abandono de una niñez sin sueño / Tortita de manteca / papá me da de palos / mamá dobla la apuesta”.

El desarraigo y la búsqueda de lugares de las márgenes por las que no transitan los turistas se reflejan en “Atlas maltrecho”, en donde se calman las heridas. Esos mismos dolores que puede sentir el lector, pese a viajar, porque los lleva consigo.

La multiplicidad temática nos lleva como embarcación a merced de las olas de palabras de Ana Lema Colangelo, quien pasa de “Signature”, en donde se emerge con algo de Ave Fénix, a “Shared Aims”, en donde traza una comparación entre las fieras y el hombre a la hora de matar.

La riqueza de la historia y la geografía

No nos sorprende las imágenes de un carnaval en Oruro, en “Orfeón”, en donde se traza de modo poético aquellas diferencias que subyacen entre conquistadores y conquistados, los personajes bíblicos y las deidades prehispánicas y el grito actual: “la coca no es cocaína”.

En “Tramado para heroínas”, la autora teje con palabras una encendida defensa a las “heroínas suprimidas de los libros” y señala una “obstinación por borrar sus huellas” de la historia construida por los hombres a lo largo de los siglos.

Hay una riqueza geográfica y emotiva en este poemario. Un poema te puede llevar a Roma, a Francia, a algún lugar de Latinoamérica, a Reino Unido, y a la propia alma de la poeta, que habla desde su interior, piensa y siente mientras escribe.

Prácticas o recetas para rescatar la esperanza

Por último, nos deja una frutilla para el postre con la sección denominada “Prácticas”, en donde en formato de instrucciones nos conmueve: “Serenar mente y respiración. Observar el mundo sin pensarlo. Invitar a otros a compartir el aire”.

Otro más: “Salir al parque en un día de sol. Césped cara al cielo / melodía, sabor, color. Depositarlos en el interior de una nube”.

En definitiva, un libro de lectura recomendada para lectores comprometidos con su entorno y para aquellos que se identifican con las voces poéticas que surgen en cada uno de los poemas, como un grito vencedor que florece pese a las circunstancias.

*Fundador y director de Diario Cuarto Poder. Periodista, profesor de Letras e Historia y escritor.

Datos de la autora

Ana Lema Colangelo es de origen ítalo-argentina, nació en el año 1973. Escritora, poeta, ensayista, traductora, generadora de contenidos.

Licenciada en Comunicación. Cursó estudios de curaduría y montaje de obras de Arte. También cursó su postgrado en Inglés, Graduándose en Stevenson College of Edinburgh (estudios certificados por la Universidad de Cambridge y el British Council).

Asistió a cursos y talleres sobre escritura literaria en la Feria Internacional del Libro de Edimburgo, Escocia, coordinado por Mario Vargas Llosa. Cursó talleres de Poesía y Narrativa en el C.C Rojas, dependiente de la UBA.

Sus obras fueron traducidas al inglés, el portugués, el francés y el italiano.

Participó de Festivales internacionales de Poesía y Ferias Internacionales del Libro en Portugal, Reino Unido, España, Italia, Chile, Colombia, Alemania y Argentina, entre otros países.

Integró diversas antologías locales y del exterior. En la actualidad  continúa trabajando en proyectos ligados a la literatura y otras artes.

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