Franco Colapinto volvió a irse con bronca de un fin de semana de Fórmula 1. El piloto argentino finalizó 16° en el Gran Premio de Japón, en una carrera que quedó condicionada por la aparición del auto de seguridad tras el accidente de Oliver Bearman, una maniobra en la que el propio Colapinto terminó involucrado de manera indirecta.
La prueba en Suzuka dejó un sabor amargo para el pilarense, porque hasta ese momento venía mostrando un ritmo competitivo dentro del pelotón del medio y parecía estar en condiciones de pelear por puntos. Sin embargo, la neutralización alteró la estrategia de carrera y lo hizo perder terreno frente a varios rivales directos. Mientras tanto, su compañero en Alpine, Pierre Gasly, cerró una actuación mucho más sólida y terminó séptimo, una diferencia que volvió a encender interrogantes sobre el rendimiento del argentino.
Un gran protagonista
El contexto de la carrera también tuvo como gran protagonista al italiano Kimi Antonelli, que ganó en Japón y siguió consolidándose como una de las grandes apariciones de la temporada. Pero para Colapinto, el foco volvió a estar puesto en otro lado: por qué no logra sostener el mismo nivel que Gasly durante todo el fin de semana.
En lo estrictamente deportivo, el argentino había largado 15°, logró avanzar en las primeras vueltas y se metió en la pelea con autos que estaban en la zona de puntos. De hecho, Alpine buscó beneficiarlo con una detención temprana para intentar un undercut sobre Liam Lawson. El problema fue que, apenas volvió a pista, apareció la secuencia que cambió todo: Bearman se encontró con un Colapinto circulando mucho más lento mientras regeneraba energía y terminó accidentándose al intentar esquivarlo. La salida del safety car terminó beneficiando a quienes todavía no habían parado y dejó al argentino en una situación muy desfavorable.
Puesto 16
Ese momento fue decisivo. Pilotos como Lawson, Carlos Sainz, Alex Albon y Gabriel Bortoleto aprovecharon la neutralización para detenerse “gratis” y salir por delante suyo. A partir de ahí, la carrera de Colapinto quedó cuesta arriba y, aunque intentó recuperar, ya no tuvo margen para volver a meterse en la discusión por los puntos. El resultado final, un 16° puesto, terminó siendo mucho peor de lo que insinuaba su ritmo real antes de la neutralización.
Después de la carrera, el propio Colapinto reconoció la frustración. Explicó que venía más rápido que Lawson, que la estrategia parecía correcta y que el safety car le arruinó una posibilidad concreta de sumar. Pero además dejó una frase importante, porque mostró que también está mirando hacia adentro: admitió que el equipo debe entender mejor por qué en algunos momentos del fin de semana la diferencia con Gasly sigue siendo tan grande.
Análisis y dudas
Y ahí aparece el punto central del análisis. Más allá de la mala fortuna en carrera, en Alpine empieza a quedar claro que el problema de Colapinto no pasa solo por lo que ocurre los domingos, sino por lo mucho que pierde antes, especialmente en clasificación. En Japón volvió a quedar muy lejos de Gasly en ritmo de una vuelta, y esa brecha lo condiciona desde el arranque. En una Fórmula 1 tan cerrada, largar unas pocas posiciones más adelante puede cambiar por completo el desarrollo de la carrera.
De hecho, el propio análisis técnico apunta a que una de las diferencias más marcadas entre ambos estaría en la manera en que administran la recuperación de energía y en cómo eso impacta en sectores clave de la vuelta. Gasly habría sido mucho más eficiente en ese aspecto, especialmente en la parte final del circuito japonés, donde logró construir buena parte de la ventaja que después se vio reflejada en la clasificación.
Por eso, más allá de la bronca lógica por una carrera arruinada por las circunstancias, el Gran Premio de Japón dejó un mensaje más profundo para Colapinto: si quiere consolidarse en Alpine y pelear seguido por puntos, necesita acercarse mucho más a Gasly los sábados. El ritmo de carrera por momentos aparece, la velocidad también asoma, pero todavía le falta traducirlo de forma consistente cuando más importa.


