La investigación por el crimen de Érika Antonella Álvarez sumó en las últimas horas nuevos elementos que complican al principal acusado, Felipe “El Militar” Sosa. Por un lado, un imputado reveló presuntos vínculos del sospechoso con la venta de drogas; por otro, se denunció que el abogado de Sosa habría intentado ofrecer defensa a otros procesados para desvincularlos del caso.
Nicolás Navarro Flores, imputado por encubrimiento, declaró ante el fiscal Pedro Gallo que Sosa le ofrecía venderle cocaína en grandes cantidades. Según su testimonio, el acusado llegó a proponerle operaciones por hasta $2 millones en droga. “Le decía que no tenía esa plata y él siempre me respondía que le tirara algo y después veríamos”, relató.
Andaba con droga el día del crimen
El hombre también aseguró que el día del crimen Sosa le entregó una “piedra” de cocaína —que podría pesar más de 200 gramos— y una caja de herramientas cerrada con candado. Cuando decidió abrirla, dijo haber encontrado papeles con una sustancia que podría tratarse de drogas sintéticas como MMDA o LSD, habituales en fiestas electrónicas.
A pesar de estos indicios, los investigadores sostienen que Érika Álvarez no fue víctima de un crimen narco, aunque la causa dejó al descubierto posibles vínculos de Sosa con la comercialización de estupefacientes y con personas vinculadas al ambiente de las fiestas electrónicas.
La joven fue asesinada en la madrugada del 7 de enero en una vivienda de Yerba Buena y su cuerpo fue abandonado posteriormente en un descampado de Manantial Sur, donde fue hallado al día siguiente.
El expediente también recuerda que Sosa ya había sido investigado en 2023, cuando la Policía encontró en su casa 168 plantas de marihuana y elementos para su cultivo. En ese momento fue sobreseído, aunque la decisión fue apelada por la fiscalía federal.
Denuncia contra el abogado de Sosa
En paralelo, la causa sumó una nueva polémica. Navarro Flores denunció que Gustavo López Peña, actual defensor de Sosa, le habría ofrecido asumir su defensa para desligarlo del caso.
Según su relato, el abogado le pidió que desplazara a sus representantes legales y le aseguró que Sosa pagaría los honorarios y que diseñaría una estrategia para que quedara libre. Navarro Flores dijo que rechazó el ofrecimiento y decidió denunciar la situación.
Acusación contra el abogado
Una acusación similar fue presentada por el defensor de Jorge “Chicho” Díaz, otro de los procesados, quien sostuvo que López Peña también habría intentado convencer a su defendido de contratarlo. Además, los abogados de Justina Gordillo, pareja de Sosa e imputada por encubrimiento, afirmaron que el letrado se comunicó con familiares de la mujer con el mismo objetivo.
López Peña asumió recientemente la defensa de Sosa tras reemplazar a los abogados que lo representaban inicialmente. Hasta el momento, el profesional no respondió a los pedidos de explicación sobre las denuncias.
Mientras tanto, la causa continúa avanzando y no se descarta que, además del juicio por el femicidio de Álvarez, se abra una investigación paralela por las presuntas actividades vinculadas al narcotráfico que surgieron durante el expediente.


