La terminal aérea tucumana se prepara para una transformación histórica. Entre esta semana y la próxima comenzará la segunda etapa de la obra de ampliación y modernización del Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo, un proceso que implicará cambios provisorios en la operatoria y posibles molestias para los pasajeros, aunque sin afectar el funcionamiento de los vuelos.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que la estación aérea continuará 100% operativa durante toda la ejecución de los trabajos. El proyecto, que se inició a fines de noviembre, demandará una inversión cercana a los 50 millones de dólares y tiene un plazo total de 27 meses.
Mensaje del gobernador
Durante la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura, el gobernador Osvaldo Jaldo subrayó la magnitud de la obra y aseguró que no habrá cierre del aeropuerto. “Va a seguir funcionando; no se va a cerrar por obra”, enfatizó.
Por su parte, el ministro de Obras y Servicios Públicos, Marcelo Nazur, explicó que la primera etapa estuvo enfocada en la instalación del obrador y tareas preliminares. Ahora se dará paso a la intervención central del edificio principal, que incluirá la remodelación integral de los sectores de check-in, preembarque, hall central y áreas de servicios.
Para garantizar la continuidad de las operaciones, se habilitará una terminal provisoria que funcionará mientras se interviene el espacio donde actualmente opera una cafetería. “Va a empezar la etapa gruesa, con incomodidades, tal vez por un año. Después se irán habilitando sectores de manera parcial”, anticipó el funcionario.
plan de obras impulsado por Aeropuertos Argentina 2000
La ejecución está a cargo de una unión transitoria de empresas integrada por PosseSA y GAMA SA, dentro del plan de obras impulsado por Aeropuertos Argentina 2000. Con poco más de 90 días ya transcurridos desde el inicio formal, el proyecto avanza hacia su fase más visible, que modificará tanto la fisonomía como la capacidad operativa del principal aeropuerto del norte argentino.


