Joaquín Rodrigo Ibarra, tenía 21 años y fue asesinado a sangre fría durante un violento asalto en la madrugada del lunes. El hecho quedó filmado por cámaras en la zona.
Barrio Julio Abraham
Todo comenzó cerca de las 2.30, cuando Ibarra regresaba a su casa en el barrio Julio Abraham, en la ciudad de Alderetes. Allí, la víctima fue abordada por dos menores de 16 y 17 años, uno de ellos se bajó de una moto, le quitó sus pertenencias y le efectuó un disparo en la cabeza, a pesar de que Ibarra no opuso resistencia.
“Ya con los elementos en su poder, y sin que el joven realizara algún movimiento, se acercó otra vez a la víctima, le efectuó un disparo en la cabeza, se subió nuevamente a la moto y ambos huyeron de inmediato de la escena del crimen”, informó Juan Gómez, jefe de la comisaría de Alderetes.
El crimen quedó filmado
Al analizar los videos extraídos del relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona, identificaron a dos menores como los responsable del homicidio. Además, informaron que ya estaban siendo investigados por formar parte de una banda dedicada a cometer robos con un modus operandi similar con el que atacaron a Ibarra.
Una vez que consiguieron las direcciones los uniformados realizaron un operativo cerrojo y los aprehendieron.
Imputación de cargos
El caso quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria que conduce María del Carmen Reuter.
Ayer, en la audiencia en contra de los acusados, el auxiliar de fiscal Miguel Esteban Fernández expuso la teoría del caso, enumeró las evidencias, los acusó de ser presuntos autores del delito de homicidio agravado y solicitó medidas de disposición provisorias para cautelar el proceso.
Golpeados por la policía
La defensora oficial, Delfina Romano, informó que los acusados manifestaron haber sufrido apremios y amenazas por parte de la policía. Según describieron, mientras los trasladaban en el móvil policial los habrían golpeado, por lo que requirió que se declarara ilegítima la aprehensión.
Federico Moeykens, resolvió que los imputados fueran trasladados al Instituto Julio Argentino Roca y que permanezcan allí por los próximos cuatro meses, mientras avanza la investigación.


