En la Argentina, el fútbol mueve más de $ 100.000 millones por año y es, por lejos, el deporte número uno. Despierta fanatismos, concentra las coberturas de los medios y atrae la inversión de las marcas en un escenario donde otras disciplinas compiten por el segundo lugar.

El tenis se apoya en los resultados que consigue Juan Martín del Potro . El tandilense, que encabezó el equipo argentino campeón de la Copa Davis en 2015, es el gran activo del deporte en el país. Sin embargo, la escasa competencia local (un torneo ATP en febrero, series de Copa Davis que dependen del sorteo) no entrega a los anunciantes muchas posibilidades de realizar activaciones o capitalizar sus patrocinios.

Hoy, la inversión de una marca para auspiciar al tenis argentino ronda los $ 3 millones por año. Sin embargo, otras firmas deciden apostar directamente por patrocinar y acompañar al tandilense, quien es embajador de marcas deportivas, una automotriz y una aseguradora, entre otros.

Otro deporte que busca su lugar es el básquet, una actividad federal que se apoya en la Liga Nacional y tiene gran cantidad de seguidores en todo el país. Una cuenta pendiente, sin embargo, es su consolidación en Capital Federal, donde la asistencia de público suele ser esquiva.

De la mano de la Generación Dorada, con nombres como Emanuel Ginóbili, Andrés Nocioni o Luis Scola, el básquet argentino se consolidó entre los mejores del mundo, y ahora enfrenta el desafío de mantener su lugar ya sin esos apellidos. Hoy, la inversión de un sponsor grande en la Liga Nacional ronda los $ 7 millones anuales, según indican desde la Asociación de Clubes, ente organizador del certamen, que realiza un fuerte trabajo en marketing para explotar plataformas digitales y atraer así nuevos seguidores.

Por su parte, el rugby apostó por la profesionalización de parte de su competencia y logró captar la atención de grandes anunciantes. El deporte de la ovalada se posicionó con un perfil ‘premium’ entre las marcas, que desembolsan entre US$ 750.000 y US$ 3 millones por año para acompañar a Los Pumas y los Jaguares, el equipo nacional que disputa el Super Rugby.

Desde la temporada pasada, cuando debutó la franquicia argentina en el principal torneo de equipos del hemisferio Sur, el rugby argentino sumó competencia profesional a lo largo del año, con el Super Rugby, el Cuatro Naciones de selecciones y las ventanas internacionales (junio y noviembre), y de esa manera crecieron las posibilidades de exposición para los anunciantes.

Fuene: La Nación

Comments

Comentarios